El lunes se llevó adelante el Foro de Empresarios Saudí-iraquíes, en el que se discutieron cuestiones de común interés. Durante el encuentro, el presidente iraquí Barham Salih y el Ministro de Comercio e Inversiones de Arabia Saudita, Majid Al-Qasabi, enfatizaron su mutua voluntad de establecer relaciones comerciales, económicas y de inversión.
En este sentido, se firmaron dos acuerdos en los que se prevé la instalación de un silo de granos metálicos y un hospital en Irak. Además, durante el foro se reafirmó el compromiso de Arabia Saudita con la estabilidad iraquí, haciendo énfasis en la importancia de que Irak continúe siendo un Estado seguro y soberano, con una buena relación con los Estados musulmanes vecinos.
Estos acontecimientos se enmarcan en un proceso mayor de mejora en las relaciones bilaterales entre Riad y Bagdad. Semanas atrás, ambos países decidieron la apertura del paso fronterizo de Arar, cerrado desde hace 30 años, lo cual facilitaría el intercambio entre las naciones. La reapertura de esta frontera ha sido calificada por los medios como "un nuevo hito en la larga e histórica relación entre estos dos vecinos árabes".
Asimismo, funcionarios de ambos países se encuentran actualmente discutiendo una cooperación militar conjunta, cuyos frutos aún son inciertos. Lo que está claro, es la apertura de una nueva etapa en la relación bilateral, aparentemente marcada por una mayor cooperación en diversos
planos.