El pasado lunes, el canciller turco Mevlut Cavusoglu, y el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo llegaron a un acuerdo en el cual se definió una hoja de ruta para la ciudad de Manbij. Esta localidad siria ha sido uno de los puntos de discordia entre ambos países debido a la permanencia y ejercicio de la milicia kurdo-siria de las “Unidades de Protección Popular” (YPG) considerada por Ankara como un grupo terrorista vinculado al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y utilizada por Washington en su lucha contra Daesh.
La cuestión de Manbij se remonta al año 2016, año en que Washington se comprometió a la retirada del YPG hacia el este del río Éufrates, promesa que nunca llegó a materializarse. Sumado a esto, la Administración norteamericana, a principios de este año decidió aumentar su apoyo armamentístico a los combatientes. Esta decisión no sólo irritó al gobierno turco, sino que tensó aún más las relaciones postulando la necesidad de llegar a un acuerdo para prevenir duras consecuencias.
De esta manera se podría decir que el pacto llega en un momento propicio para calmar la tensión en las relaciones bilaterales. La hoja de ruta concluirá con sus objetivos en un plazo
de seis meses y propone un plan para la expulsión del YPG de Manbij y el establecimiento de una nueva autoridad gubernamental. Según Cavusoglu “cuando el modelo de Manbij esté completo, aplicaremos otros similares en otras áreas de Siria ocupadas por los terroristas del YPG”.
Este acuerdo promete garantizar y preservar la seguridad de algunas regiones sirias a la vez que confirma la intención de EE.UU. y Turquía de permanecer en el país, oponiéndose abiertamente a los deseos de Bashar al-Assad de liberar a Siria de las fuerzas extranjeras.
https://www.reuters.com/article/us-usa-turkey/turkey-u-s-agree-roadmap-to-avert-crisis-in- syrias-manbij-few-details-idUSKCN1J01ZC
https://elpais.com/internacional/2018/06/05/actualidad/1528207931_677983.html