La condiciónn de Turquía como segundo ejército más grande de la OTAN, sumada a los vínculos personales entre Erdoğan y Donald Trump, colocó al país bajo la lupa en la Cumbre de la Alianza celebrada en La Haya el pasado 25 de junio. El encuentro concluyó con el compromiso general de aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB, más del doble del 2% actual. Cabe destacar que, de ese total, un 3,5% se destinaría a gastos básicos de defensa —como la compra de material militar y el mantenimiento de las tropas— mientras que el 1,5% restante se dedicaría a inversiones vinculadas a la defensa, abriendo la puerta a un amplio espectro de proyectos, desde infraestructura a ciberseguridad.
Erdoğan se mostró entre los líderes más alineados con la propuesta de Trump y reafirmó su apoyo a un reparto más justo del esfuerzo militar dentro de la alianza. Resaltó también el rol estratégico de Turquía en la arquitectura de defensa europea y en la OTAN, destacando su fuerte contribución y su función como nexo entre Europa y Oriente Medio. Además, recordó el papel que el país está jugando en la guerra entre Rusia y Ucrania —la principal preocupación de los europeos— y el liderazgo turco en el desarrollo de drones no tripulados. En este sentido, hizo un llamado a reducir las barreras comerciales entre miembros de la OTAN en el sector defensa, y a mejorar la cooperaciónn entre Turquía y el bloque europeo.
La cumbre también fue clave para las aspiraciones de Erdoğan de modernizar su flota de cazas de combate. Por un lado, se habrían logrado avances en las negociaciones para el eventual regreso de Turquía al programa F-35, del que fue excluida en 2019 tras adquirir los sistemas antimisiles rusos S-400. Según declaró el mandatario turco, Trump estaría dispuesto a apoyar la entrega de los F-35, una posibilidad que ya venía sonando en los últimos meses, aunque aún no se ha concretado. Por otro lado, la cumbre sirvió para destrabar la compra de 40 Eurofighters, una operación frenada por el anterior gobierno alemán. Con la llegada de Merz al poder, el acuerdo parece más cerca de cerrarse. En La Haya, Erdoğan se reunió tanto con Starmer como con Merz, y parece ser que el acuerdo avanza positivamente para Ankara.