El pasado viernes, en el marco de la apertura de los Juegos Asiáticos, el líder sirio aterrizó en la ciudad de Hangzhou donde fue recibido por su homólogo chino Xi Jinping. El encuentro constituye la primera visita al país asiático desde 2004, abriendo un nuevo intento de poner fin a más de una década de aislamiento diplomático del régimen sirio.
Ambos dirigentes coincidieron en calificar el encuentro como uno de los más importantes, al punto de anunciar que las relaciones adquirían un nuevo nivel, a partir del establecimiento de una asociación estratégica entre los Estados. En ese sentido, Damasco y Pekín concretaron la firma de distintos acuerdos que van desde la cooperación estratégica, intercambio y cooperación económica. Cabe destacar que en enero de 2022 Siria se incorporó la iniciativa ‘One Belt Done Road’ del gigante asiático.
En el marco de dicho acercamiento el embajador chino en Siria, Xi Hongwei, declaró “China respalda de manera sólida los esfuerzos de Siria para preservar su independencia, soberanía y unidad de territorio, así como el desarrollo nacional en línea con sus circunstancias internas, y también apoya las políticas y medidas adoptadas por el gobierno sirio para garantizar la seguridad y estabilidad del país y promover su desarrollo”.
Sumado al avance en materia diplomática que, junto con la readmisión de Siria en la Liga Árabe en mayo de este año, permite fortalecer el proceso de rehabilitación de la imagen internacional de su régimen, Asad busca materializar la participación de China en el proceso de reconstrucción del país árabe devastado por la guerra y asfixiado por las sanciones occidentales. Damasco reconoce el valor de su relación con Pekín la cual fe puesta a prueba en las sucesivas abstenciones que efectuó el miembro permanente en el marco de Naciones Unidas a las resoluciones contra el régimen.
Palabras clave: Siria, China, Alianza Estratégica