El gobierno de Abdelfattah Al- Sisi lleva adelante, desde el año 2014, una persecución a periodistas. Estos suelen ser detenidos arbitrariamente por cargos falsos como “pertenencia a organización terrorista”, “participación en manifestación ilegal”, “difusión de noticias falsas” o “alteración del orden público”.
Algunos de ellos han pasado años en prisión preventiva en espera de un juicio o sin que se haya presentado un cargo oficial en su contra; otros se enfrentan a juicios sin las mínimas garantías en los que pueden llegar a ser condenados a largas penas de prisión. Sin embargo, podemos observar que las nuevas víctimas de la reciente ola de detenciones arbitrarias han sido blogueros y activistas por los derechos humanos.
En el mes de mayo, el bloguero, Shadi Abu Zeid, y el activista defensor de los Derechos Humanos, Shadi el Ghazali Harb, fueron detenidos y cargan con las acusaciones de pertenecer a una organización terrorista, usar las redes sociales para incitar al terrorismo y publicar noticias falsas para perturbar la seguridad y dañar el interés público. A su vez, la activista, Amal Fathy, y su esposo, Mohamed Lotfy, fueron detenidos tras publicar en la red
social Facebook un video en el que denunciaba los elevados índices de acoso sexual en el país y criticaba al Gobierno por no proteger a las mujeres, por el deterioro de la situación de los Derechos Humanos, las condiciones socioeconómicas y los servicios. Por último, los blogueros Sherif Gaber, acusado de blasfemia, Mohamed Radwan Mohamed y Wael Abbas también han sido detenidos por las fuerzas de seguridad.
En este sentido, vemos como aquellos que eligen las redes sociales para expresar sus opiniones, si no son detenidos, están sometidos a acosos e intimidaciones y son objeto de ataques online que consiguen llegar a suspender sus cuentas.
http://www.elmundo.es/internacional/2018/05/16/5afc115c268e3e815a8b4614.html
https://www.aljazeera.com/news/2018/05/prominent-egyptian-blogger-wael-abbas- detained-authorities-180523101959521.html