La situación humanitaria en Líbano se deteriora rápidamente debido a los intensos bombardeos israelíes que afectan el sur y el este del país, extendiéndose hasta los suburbios de Beirut. Según cifras del gobierno libanés, más de 1,2 millones de personas han sido desplazadas, lo que equivale a un tercio de la población. Ante la falta de un plan sólido por parte del gobierno para gestionar la
crisis, las iniciativas comunitarias han sido la única respuesta efectiva.
Por otro lado, Israel bombardeó las sedes de la red Al Qard Al Hassan, una entidad financiera perteneciente a Hezbollah, en el sur de Beirut. Estos ataques buscaron debilitar el sistema económico del grupo. Israel había anunciado previamente el ataque y pidió a los residentes que
abandonaran la zona.
El jefe de prensa de Hezbollah, Hajj Muhammad Afif, declaró que el grupo asume la responsabilidad total y exclusiva del ataque perpetrado el 19 de octubre a la casa del primer ministro israelí. El 22 de octubre, el Ejército de Israel confirmó la muerte de Hasem Safieddine, clérigo que se perfilaba como sucesor de Hassan Nasrallah y primo del mismo, en un bombardeo realizado a principios de este mes en los suburbios del sur de Beirut. Además, se confirmó la baja del jefe de la Dirección de
Inteligencia, junto con otros comandantes del grupo.
Estos ataques selectivos se enmarcan en la estrategia de Israel para debilitar la estructura de liderazgo de Hezbollah. Por su parte, los hutíes emprendieron ataques contra una base militar en
Tel Aviv en solidaridad con Hezbollah y Hamás.
Finalmente, Hezbollah ha informado sobre el bombardeo de una base militar al sur de Tel Aviv y en la zona de Nirit. Hasta el momento, Israel no ha reportado víctimas. Asimismo, Israel ha llevado a cabo ataques aéreos contra la ciudad de Tiro, declarada Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO.
Palabras clave: Israel - Hezbollah - desplazados - Hasem Safieddine