Alrededor de 25 millones de trabajadores extranjeros se desempeñan en la región de la península arábiga, de los cuales casi la mitad de esa gran cifra es acogida por Arabia Saudita. No obstante, el reino saudí posee el déficit más alto dentro de las economías del G-20, de casi 80 mil millones de euros. Esta situación se ha generado luego de la marcada caída de los precios del crudo, descenso que no ha sido combatido por el gigante saudí producto de su actual estrategia geopolítica.
Durante lo que va del 2016, las autoridades saudíes se han visto obligadas a recalcular ciertas variantes económicas y financieras, llevando a revisar los contratos de obras públicas y a cancelar gran parte de ellos. Esto ha puesto en graves aprietos a las empresas contratistas, las cuales son acusadas de deber salarios desde el 2015 a los trabajadores
extranjeros que residen en Arabia Saudita.
Dos casos en particular que se destacan dentro del afectado sector de la construcción es el de los gigantes Oger y el Grupo Binladin, a cuyos más de 30 mil empleados no paga desde hace meses. El gobierno ha ofrecido vuelos para repatriar a dichos trabajadores, pero estos se niegan a regresar sin su paga. En su mayoría se trata de inmigrantes oriundos de países asiáticos como Pakistán, Filipinas, India y Bangladesh; los cuales sus condiciones de vida en Arabia Saudita se deterioran constantemente viviendo en campamentos sin agua ni luz.
Tanto los trabajadores de Oger como de Binladin ha recurrido a protestas más violentas, y se han registrado disturbios. Ambas empresas son las principales beneficiarias de las obras públicas del reino, pero como consecuencia del gran déficit del reino, las mismas no pueden hacer frente a los pagos que adeudan.
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/12/actualidad/1473664333_12763 4.html
http://es.euronews.com/2016/08/18/se-agrava-la-situacion-de-los-trabajadores-asiaticos- bloquedos-en-arabia-saudi
LIC. LUCIA MARTINEZ DE LAHIDALGA
Observatorio Región MENA