El pasado 14 de junio, en Beijing, se reunieron Xi Jinping y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, con el objetivo de abordar tanto las relaciones bilaterales como el conflicto con Israel. Al final de la reunión, los dos jefes de Estado anunciaron el establecimiento de una asociación estratégica entre China y Palestina.
En el marco de dicho encuentro, China reiteró el firme apoyo a la justa causa del pueblo palestino para restablecer sus derechos nacionales legítimos. Sin embargo, en esta ocasión, Beijing fue un poco más allá, al buscar erigirse como mediadora en el conflicto por la ocupación israelí de tierras que los palestinos reclaman para fundar un Estado independiente. En este sentido, Xi Jinping afirmó que la Republica Popular está dispuesta a reforzar la coordinación y la cooperación con la parte palestina para favorecer una solución rápida, global, justa y duradera.
Por otro lado, esta “asociación estratégica” cristaliza las intenciones del gigante asiático en la esfera económica. Abás agradeció el compromiso chino de financiar una serie de proyectos en materia de desarrollo, y planteó que Eespera con ansias el envío de delegaciones técnicas para la respectiva implementación.
8 De esta manera, el anuncio y el encuentro entre ambos líderes marcaron otro paso en la campaña de China para ganar influencia política y económica en Medio Oriente; en este caso, en un histórico conflicto en el que Estados Unidos siempre fue el mediador obligado.
Palabras clave: Palestina, China, alianza estratégica