El pasado 15 de octubre, el presidente ruso, Vladimir Putin, visitó el reino saudí por primera vez desde el año 2017. El encuentro entre el líder ruso y el príncipe heredero, Mohamed Bin Salman, no es algo menor, si se tiene en cuenta la significancia de los acuerdos a los que estos llegaron y las relaciones de coordinación que vienen
desarrollando en los últimos años.
El mandatario ruso destacó el rol de balancín que cumple la monarquía saudí en la región y su importancia para garantizar la seguridad en Medio Oriente, principalmente luego de los ataques hacia las refinerías. En otra de sus declaraciones hizo hincapié en la lucha conjunta contra el terrorismo, al afirmar que "abogamos juntos por luchar contra las amenazas terroristas y buscar soluciones políticas y diplomáticas de largo plazo a las crisis en Oriente Medio y el norte de África". En lo que respecta al petróleo, también existieron importantes avances reflejados en 20 acuerdos, y se reafirmó el compromiso
contraído en el marco del acuerdo OPEP+ para reducir la oferta de crudo.
El apoyo ruso implica una ventaja importante para Riad, que se encuentra inmerso en una campaña de relaciones públicas para recomponer su imagen, dañada luego del caso Khashoggi. En este sentido, a diferencia de EE.UU., los rusos no exigen la rendición de cuentas saudíes respecto a su accionar al considerarlo como un asunto interno del
Estado.
El avance ruso demuestra el costo que tiene para los EE.UU. tomar una posición ambigua. Para la administración Trump, que ha focalizado su atención en su rivalidad comercial con China, el escenario actual es un recordatorio del peligro de no participar
plenamente en rincones del mundo donde están en juego intereses de Estados Unidos.
https://gulfnews.com/world/gulf/saudi/saudi-arabias-mohammed-bin-salman-russias-
vladimir-putin-hold-official-talks-in-riyadh-1.1571094986594
https://www.aljazeera.com/news/2019/10/putin-visits-saudi-arabia-sign-growing-ties-
191014171206513.html