El martes 23 de abril, el congreso de los Estados Unidos promulgó el proyecto de ley de financiación extranjera de 94 millones de dólares que serán destinados para la ayuda militar a Ucrania, Taiwán e Israel. Luego de su aprobación, el presidente exclamó que dicho día fue un “gran día para la paz mundial”.
En cuanto a Israel, esto supondrá una ayuda adicional por 17 millones de dólares, a pesar de la constante petición de varios organismos internacionales de pedir la restricción de este tipo de asistencias debido a lo ocurrido en Gaza. Desde la Casa Blanca afirman su apoyo hacia Israel y declaran que el objetivo de esta suma es que Tel Aviv pueda defenderse de los ataques por parte de Irán. “La seguridad de Israel es crítica”, fueron los dichos del presidente Biden.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con la promulgación de la ley. Por su parte, el senador Bernie Sanders condenó su aprobación, ya que, para él, Washington está financiando la guerra de Israel contra los palestinos en Gaza. “Las viviendas en Gaza están destruidas, la infraestructura en Gaza está destruida, el sistema de atención sanitaria en Gaza está destruido y el sistema educativo en Gaza está destruido”, dijo Sanders en un comunicado.
Por otro lado, varios organismos internacionales han pedido limitar la ayuda estadounidense a raíz de los abusos por parte de Israel ocurridos en las últimas ofensivas sobre la Franja de Gaza.