El pasado domingo 17 de abril se celebró en la ciudad de Doha una reunión de la OPEP que pretendía arribar a un acuerdo firme para recortar la producción de petróleo y así apuntalar los precios, en baja desde hace un tiempo. El acuerdo no logró llevarse a cabo, debido principalmente a la negativa de Irán de recortar su producción y al reclamo de Arabia Saudita para que, de existir el acuerdo, sea necesariamente firmado por todos los miembros de la OPEP. La postura de Irán se debe a que en momento su prioridad es recuperar lugar en el mercado luego del levantamiento de sanciones y en palabras del Ministro iraní del Petróleo, Biyan Namdar Zangane, "Para Irán, aceptar un congelamiento de la producción significaría en la práctica aceptar voluntariamente el mantenimiento de las sanciones levantadas tras años de esfuerzo y de resistencia de la nación".
A esto se suma que durante los días 14 y 15 de abril se desarrolló en la ciudad de
Estambul, la 13° cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica, en la que Irán denunció, a través de su Ministro de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, intentos destructivos de Arabia Saudita por incluir en la declaración final cuatro apartados contra Irán, donde se lo acusa de apoyar el terrorismo y de interferir en los asuntos internos de los Estados árabes de la región. Por su parte, el ex – presidente iraní y actual presidente del Consejo del Discernimiento, Ali Akbar Hashemi Rafsanyani, expresó al respecto que “las diferencias entre estos dos países podrían debilitar a los musulmanes y servir finalmente a los sionistas y a los enemigos del Islam”.
http://www.elmundo.com.ve/noticias/petroleo/industria/para-iran--congelar-la-produccion-equivaldria-a-ma.aspx
http://www.hispantv.com/newsdetail/politica/252991/discrepancias-iran-arabia-saudi-beneficia-israel
VERÓNICA DEUTSCH
Observatorio Región MENA