El pasado 11 de septiembre, el rey Abdullah II de Jordania se reunió con el Alto Comisionado de ACNUR, Filippo Grandi, para mantener conversaciones acerca del trato que recibían los migrantes en el país árabe. Las conversaciones se centraron principalmente en la cooperación entre estos dos actores, así como también en los medios para intensificar esfuerzos y seguir brindando los servicios necesarios y apoyo a las comunidades de acogida.
Según datos de Naciones Unidas, en Jordania habitan alrededor de 1.3 millones de sirios, y sólo el 10% de ellos vive en los dos principales campos de refugiados Zaatari y Azraq. Se estima también que el número de refugiados de otras nacionalidades no es menor, siendo 66 mil los iraquíes, 14 mil yemeníes y cerca de 6 mil sudaneses. Es por esto que en las conversaciones mantenidas ese fin de semana, Grandi aseguró que ACNUR es consciente de las dificultades que enfrenta Jordania como resultado de estas migraciones y garantizó la futura coordinación de esfuerzos globales para ayudar a los países de acogida a enfrentar las consecuencias de la crisis de refugiados.
En una reunión posterior entre Grandi, el Primer Ministro y el Ministro de Relaciones Exteriores y Expatriados, se advirtieron cuestiones relacionadas a dificultades económicas y la presión provocada por la crisis de los refugiados en términos de provisión de educación, atención médica, agua y empleos. 3 Palabras clave: Jordania - ACNUR - refugiados