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CRESTA En este El reformista Masoud Pezeshkian asumirá la presidencia en Irán

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Fotografía · IREMAI Derechos reservados
9 de julio de 2022 9 min Medio Oriente 1.994 palabras
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El pasado 19 de mayo, el ex mandatario de la República Islámica de Irán, Ebrahim Raisi, falleció en un accidente de helicóptero en una zona cercana a Varzeqan, en la provincia de Azerbaiyán Oriental. Este hecho produjo de inmediato una situación de acefalía presidencial, generando además incertidumbre en el régimen debido a que Raisi era mencionado como el posible sucesor del actual

Líder Supremo, el Ayatolá Ali Jamenei, la figura más importante en la política iraní.

Si bien rápidamente asumió el cargo el ex presidente, Mohammad Mokhber, se debieron adelantar un año las elecciones previstas para 2025. En un contexto de profundo descontento para con el

gobierno, los iraníes acudieron a las urnas para elegir al noveno presidente de la República Islámica.

De las 80 personas que se habían presentado como candidatas, el Consejo de Guardianes descalificó a 74, entre ellas 4 mujeres. Dicho organismo es el encargado de supervisar el proceso electoral y funciona como filtro de los candidatos, descartando a aquellos que no considera apropiados para participar de las elecciones. Está conformado por un panel de juristas y clérigos, a su vez

supervisados por el Ayatolá Ali Jamenei.

Los únicos seis candidatos aprobados fueron: un reformista, Masoud Pezeshkian, y cinco conservadores, Mohammad Bagher Qalibaf, Saeed Jalili, Mustafá Pourmohammadi, Amir Hossein Ghazizadeh-Hashemi y Alireza Zakani. Sin embargo, los dos últimos se bajaron de la contienda a pocos días de la votación. Esta práctica es usual en las elecciones iraníes, a fin de que tales candidatos puedan canalizar sus votos hacia otro de la misma línea, pero con mayor apoyo, y frenar

las aspiraciones hacia un contrario.

Las elecciones se llevaron a cabo el viernes 28 de junio. Los dos candidatos más votados fueron Masoud Pezeshkian, con el 42,45% de los votos, y Saeed Jalili, quien consiguió el 38,61%. Sin embargo, la abstención alcanzó un nivel récord del 60%. Por lo tanto, ambos debieron enfrentarse en una segunda vuelta. El triunfo definitivo fue para el reformista, con el 53,3% de los más de 30 millones de votos escrutados. Por su parte, Jalili obtuvo el 44,3%. La participación total fue del 49,9%

de la ciudadanía, mostrándose una leve mejoría respecto a la primera vuelta.

Quién es Masoud Pezeshkian

Nacido en Mahabad, una ciudad ubicada al oeste de Irán, proviene de una familia étnicamente mixta, su madre es kurda y su padre azerí. Tales características contribuyen a mejorar su imagen frente a las minorías, pero lo dejan expuesto a críticas por parte de xenófobos opositores. Pezeshkian es un médico cirujano y político iraní. Inicialmente se dedicó a la enseñanza, de hecho,

fue decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tabriz.

Respecto a su carrera política, se ha desempeñado como diputado durante cinco legislaturas e incluso fue vicepresidente del Parlamento entre los años 2016 y 2020. Además, ocupó el cargo de Ministro de Salud durante el segundo mandato del reformista Mohamed Jatami (1997-2005). Pezeshkian ya ha intentado ocupar el cargo de presidente, participando en las elecciones de 2013 y en las de 2021. En las primeras, se retiró para respaldar a otro candidato; en las segundas, el Consejo de Guardianes lo descalificó por su apoyo a las protestas en contra de los resultados electorales de

2009.

Si bien el nuevo mandatario no era un político demasiado influyente al inicio de su campaña, poco a poco fue ganando popularidad con su inclinación moderada y su crítica al estricto uso del velo y a la Policía de la Moral. Durante las manifestaciones desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini,

en 2022, Pezeshkian también criticó a la cúpula gubernamental.

Baja participación: la señal de repudio al régimen

Las autoridades iraníes aseguraron que Pezeshkian ganó las elecciones con 16,3 millones de votos frente a los 13,5 millones de votos de Jalili. El Ministerio del Interior de Irán afirmó que en total 30 millones de personas votaron en una elección que se llevó a cabo, como suele suceder, sin

observadores reconocidos internacionalmente.

Vale mencionar que, en la primera vuelta, poco menos del 40% de los aproximadamente 61,5 millones de votantes elegibles acudieron a las urnas, emitiendo el 42,4% de sus votos por Pezeshkian y el 38,6% por Jalili. El 4,3% de las papeletas restantes fueron en blanco, nulas o a favor de los otros

dos candidatos.

Ciudadanos de varias ciudades de Irán han enviado decenas de videos y fotos de centros de votación vacíos a Iran International TV, o los han publicado en las redes sociales. Varios grupos políticos y activistas, tanto fuera como dentro de Irán, siguieron instando al electorado a boicotear las

elecciones, que no consideran ni justas ni libres, y afirmando que están "diseñadas" para impedir

que Jamenei "usurpe" su participación y las utilice como prueba de la legitimidad de su gobierno. Al

igual que en la primera vuelta de las elecciones, los disidentes protestaron en las principales ciudades del mundo frente a las embajadas y colegios electorales iraníes, incluidos Londres,

Estocolmo, Sídney y Bonn.

No obstante, en cierto modo la candidatura de Pezeshkian trae algo de esperanza. En el caso Masha Amini, el nuevo presidente declaró que era inaceptable que detengan a una mujer, y la entreguen muerta a su familia, por el uso del hijab. De todas formas, advirtió que no era el camino protestar contra Jameini. Sin perder de vista que es un principista de la República Islámica, mostró ciertos signos de diferencia con el ala más dura en lo que respecta a derechos y libertades. Llevó adelante asambleas donde participaron hombres y mujeres, muchas que no usaban el hijab, y donde se hizo escuchar el lema “mujer, vida, libertad” surgido luego de las protestas de 2022. Si bien la baja participación en el proceso electoral es un claro mensaje del pueblo iraní, la elección generó cierto

optimismo para algunos ciudadanos.

¿Rupturas o continuidades en política exterior?

La política exterior de la República Islámica enfrenta un momento crucial con la llegada de Pezeshkian al poder. Aunque se espera una continuidad con los puntos desarrollados en la agenda de la administración Raisi, el presidente electo parece mostrar disposición hacia el diálogo internacional y la diversificación de vínculos regionales para abordar el principal desafío de Irán en

la actualidad: su economía.

El apoyo que ha recibido Pezeshkian incluye figuras reformistas como el ex ministro de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, cuya participación sugiere que el nuevo presidente buscará un objetivo crucial en la política exterior reformista: renegociar el acuerdo nuclear para aliviar las sanciones que afectan la economía de Irán y reducir las tensiones con Occidente. Los sucesivos gobiernos han sido incapaces de abordar la devaluación de la moneda y la inflación, atribuidas

principalmente a las sanciones occidentales.

El acuerdo de 2015 entre Irán y varias potencias mundiales, diseñado para limitar el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones, fue alcanzado durante la presidencia centrista de Hassan Rouhani. Sin embargo, tres años después, el entonces presidente

estadounidense, Donald Trump, se retiró del acuerdo, imponiendo nuevas sanciones y alimentando las críticas de los sectores iraníes más conservadores que desconfían de Occidente. Desde entonces, las negociaciones para revitalizar el acuerdo han quedado mayormente estancadas, por lo que en los debates presidenciales el electo presidente mencionó que “para interactuar con el mundo y cambiar la situación, necesitamos el JCPOA y acuerdos similares”. Vale mencionar que, a pesar de las intenciones de Pezeshkhian, el presidente de Irán tiene un margen de maniobra limitado. El Líder Supremo y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), bajo su control, tienen la mayor

influencia en la política exterior del país.

Los vínculos internacionales a los cuales apostará Irán en esta etapa no cambiarán, especialmente cuando se tiene en cuenta el sentido estratégico al cual apela la República Islámica para hacer un contrapeso a Occidente. Respecto a lo anterior, los mandatarios de los distintos países que apoyan

a Irán internacionalmente recibieron con agrado la llegada al poder del nuevo presidente:

El presidente Vladimir Putin felicitó a Pezeshkian y dijo que espera que las relaciones entre Rusia e Irán continúen el rumbo que vienen teniendo en los últimos años. "Espero que su mandato como presidente contribuya a un fortalecimiento de la cooperación bilateral constructiva entre nuestros pueblos amigos", expresó. Antes de las elecciones, Putin se reunió con el presidente interino iraní, Mohammad Mokhber, al margen de la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Astaná, Kazajistán. Las últimas noticias indican que Rusia e Irán han estado negociando un acuerdo

de cooperación bilateral integral, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

El otro socio estratégico de Irán es China. En un mensaje a Pezeshkian, el presidente Xi Jinping dijo: "concedo gran importancia al desarrollo de las relaciones entre China e Irán y estoy dispuesto a trabajar con el presidente para liderar la asociación estratégica integral China-Irán hacia un avance más profundo". Los dos países "tienen una larga historia de intercambios amistosos, y las relaciones bilaterales han mantenido un desarrollo saludable y estable (...) durante más de medio siglo", dijo Xi, según la agencia estatal de noticias Xinhua. "Frente a situaciones regionales e internacionales

complejas, China e Irán siempre se han apoyado mutuamente”, agregó.

En la misma sintonía, el presidente Ilham Aliyev celebró el éxito electoral de Pezeshkian y dijo que Azerbaiyán otorga "gran importancia" a las relaciones con Irán. "Confío en que, a través de nuestros esfuerzos conjuntos, aseguraremos un mayor fortalecimiento de las relaciones amistosas

tradicionales y la expansión de la cooperación mutuamente beneficiosa entre Azerbaiyán e Irán en

línea con los intereses de nuestros pueblos y países", aifrmó Aliyev.

La profundización de los vínculos internacionales en la que incursionó la administración Raisi tuvo a Venezuela como uno de sus hitos, incluyendo la firma de un plan de cooperación estratégica de 20 años en 2022, durante una visita de Maduro a Teherán. De forma tal que luego de las elecciones, el ministro de Relaciones Exteriores, Yvan Gil, felicitó a Irán por su "compromiso demostrado con la democracia" durante las dos rondas de la votación presidencial. "Venezuela expresa su convicción de que la decisión tomada por el pueblo iraní contribuirá a la prosperidad de esta nación”, se lee en el comunicado. Según el ministro, Pezeshkian contará con el "apoyo absoluto" del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su gobierno, con el objetivo de ampliar las relaciones y seguir derrotando "las pretensiones hegemónicas que amenazan el multilateralismo y la paz mundial".

En el ámbito regional, el rey Salman del Reino de Arabia Saudí y el príncipe heredero felicitaron a Pezeshkian. "Afirmo mi interés en desarrollar y profundizar las relaciones entre nuestros países y pueblos y servir a nuestros intereses mutuos", dijo el príncipe heredero Mohammed Bin Salman. En marzo de 2023, Irán y Arabia Saudita acordaron restablecer relaciones diplomáticas en un acuerdo negociado por China después de años de tensiones. Desde entonces, han aumentado el contacto

regular en un esfuerzo por reforzar el vínculo bilateral.

El presidente Bashar al-Assad de Siria dijo que Irán era "uno de los países más importantes con los que estamos interesados en garantizar que la relación esté en su punto máximo". "Trabajaremos para impulsar la relación estratégica sirio-iraní y abrir nuevos horizontes prometedores para la cooperación bilateral, ya que la resistencia seguirá siendo el enfoque común que seguimos para

defender los intereses de nuestros pueblos", agregó al-Assad tras los comicios en Irán.

También el presidente Abdul Latif Rashid de Irak felicitó tanto a Irán como al presidente electo, deseándole “éxito en sus deberes oficiales y en el cumplimiento de las ambiciones y aspiraciones del pueblo iraní". En una publicación en X, dijo: "afirmamos nuestro interés en fortalecer las

relaciones entre Irak e Irán para que sirva a los intereses de los dos países y pueblos vecinos".

Otros países que han felicitado al electo presidente fueron Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. En su mensaje, el emir Sheikh Mishal al-Ahmad al-Sabah deseó a Pezeshkian una vida larga y saludable y "más prosperidad y desarrollo para la República Islámica". Mientras que el presidente Sheikh

Fuentes

bbc.com france24.com europapress.es

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