Ese es el pensamiento que tienen los jordanos. En un parlamento que no tiene un poder real la población se ve desmotivada a la hora de acudir a las urnas. Sumado a esto la transparencia no está garantizada para que grupos opositores al monarca puedan ejercer libremente su voto. Por lo dicho anteriormente, según distintos medios, se entiende que solo el 36.1% de los jordanos fuera a ejercer el sufragio.
La particularidad de estas elecciones fue la participación de la Hermandad Musulmana bajo el nombre de Frente de Acción Islámica (IAF por sus siglas en inglés). Esta organización, nacida en Egipto y que gobernó ese país durante la presidencia de Morsi, busca obtener el apoyo en Jordania. Después de haber boicoteado las dos elecciones anteriores, la Hermandad Musulmana quiere lograr el 20% de los sufragios con el objetivo de obtener las reformas prometidas por el rey Abdullah II durante la Primavera Árabe.
No obstante la cantidad de escaños en el parlamento, lo que busca el IAF es obtener la mayor cantidad de votos posibles para demostrar el consenso con que cuenta al interior del reino hashemita. Sin embargo, los líderes de las distintas regiones del país como así también los empresarios, ambos leales a la monarquía, seguirían conservando el poder.
Jordania enfrenta, al igual que muchos países de la región, el desafío de tener refugiados en su territorio. Desde palestinos hasta sirios e iraquíes, el reino hashemita necesita no solo de una mayor apertura y participación democrática sino de la colaboración internacional para hacer frente a una situación que se puede volver incontrolable en un futuro no muy lejano.
http://www.jordantimes.com/news/local/iaf-expects-win-15-20-parliament-seats
http://www.middleeasteye.net/news/low-turnout-haunts-jordans-elections-1451369814
LIC. FABIÁN DRISUN
Observatorio Región MENA
23 de septiembre 2016