En las últimas semanas, Marruecos ha reforzado su red diplomática mediante encuentros estratégicos con Azerbaiyán, Kenia y Corea del Sur, recibiendo nuevas muestras de apoyo a su soberanía sobre el Sáhara Occidental. Especialmente significativa fue la visita del Secretario Principal del Gabinete de Kenia, durante la cual Nairobi calificó oficialmente el Plan de Autonomía marroquí como la única solución creíble y sostenible para el conflicto. La apertura de la embajada keniana en Rabat y la firma de acuerdos bilaterales en sectores clave como agricultura, comercio, vivienda y formación marcan una nueva etapa en las relaciones entre ambos países.
Paralelamente, se ha fortalecido la cooperación con Azerbaiyán, basada en una visión común del multilateralismo y del diálogo Sur-Sur. Ambos países colaboran activamente en el ámbito parlamentario y cultural, promoviendo intercambios educativos e iniciativas conjuntas en sectores estratégicos. Con Corea del Sur, Marruecos también mantiene una relación sólida: la participación de Seúl en las celebraciones del Día del Trono refleja una asociación consolidada, alimentada por años de cooperación tecnológica, cultural y comercial.
Estos avances ocurren en un contexto regional marcado por la persistente oposición de Argelia, históricamente contraria a la posición marroquí sobre el Sáhara. No obstante, Marruecos sigue construyendo alianzas transversales, consolidándose como un actor diplomático influyente y promotor de un desarrollo compartido basado en la confianza, la cooperación y el respeto mutuo.
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