Marcado por las restricciones para contener la expansión del COVID-19, el 11 y 12 de agosto los ciudadanos egipcios votaron para designar el nuevo Senado, recuperado tras la reforma constitucional de 2019. Los resultados no se conocerán hasta el 19 de agosto y la segunda vuelta está prevista para el 8 y el 9 de septiembre. La nueva institución estará formada por 300 miembros, dos tercios saldrán de los comicios, mientras que el porcentaje restante serán designados directamente por el presidente Abdel fatah al- Sisi. Además, se fijó una cuota para mujeres del 10% y se estableció que los candidatos independientes deberán contar con un título universitario para poder presentarse.
Es importante destacar que el Senado, instaurado por primera vez en 1980 bajo la denominación del “Consejo de la Shura”, sobrevivió hasta 2014, cuando la Constitución redactada tras el golpe de Estado del año anterior acordó su supresión debido a su elevado coste, su dudosa utilidad y a las denuncias de corrupción.
Sin embargo, la reforma constitucional del año pasado abrió la puerta al regreso del sistema bicameral. En junio de este año, la Cámara de Representantes aprobó por mayoría de dos tercios la ley que restablece la Cámara Alta bajo el título de Senado. Esta Cámara ha sido históricamente un órgano asesor, con pocos poderes formales y únicamente una función consultiva.
Para llevar adelante los comicios de forma segura, la Autoridad Electoral estableció una serie de protocolos para prevenir contagios, como la desinfección de los colegios electorales antes del inicio de la jornada y la obligatoriedad de llevar mascarillas. Asimismo, para fomentar la participación de los 63 millones de egipcios en condiciones de votar, las autoridades han advertido que los abstencionistas se enfrentarán a multas de entre 300 y 500 libras egipcias.