El final del mes de abril trajo consigo nuevas noticias desde Túnez, en sintonía con las que han caracterizado al gobierno de Kais Saied desde julio de 2021, cuando comenzó a suspender las actividades del parlamento y a atribuirse poderes de manera unilateral. En esta ocasión, la víctima fue una ONG reconocida como un baluarte de los derechos humanos desde 1976 y pieza clave en la transición democrática del país tras la Primavera Árabe: formó parte del Cuarteto para el Diálogo Nacional, que logró descomprimir las tensiones de aquel período y allanó el camino hacia la proclamación de una nueva Constitución en 2014. Se trata de la Liga Tunecina de Derechos Humanos (LTDH), que el 25 de abril recibió una orden de suspensión. De confirmarse la medida, la propia organización la calificaría como "una violación de la libertad de asociación y de acción colectiva".
En el último tiempo, la Liga venía enfrentando obstáculos impuestos por el gobierno, como la suspensión del protocolo de visitas a centros penitenciarios que le permitía supervisar las condiciones de detención, entre otras restricciones.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se pronunció al respecto, expresando su preocupación porque la medida "afecta a la asistencia legal y social crucial a las víctimas, los derechos de las mujeres, el trabajo en materia de desigualdades sociales y económicas, y la supervisión de los DDHH, incluso en los centros de detención". Agregó que "estas suspensiones contribuyen a crear un clima de intimidación y conllevan el riesgo de generar graves efectos disuasorios sobre el ejercicio de la libertad de asociación, reunión y expresión, así como sobre la participación en los asuntos públicos".
Desde la asociación se anunció que se recurrirá a la justicia, por considerar que la medida viola el decreto-ley 88 de 2011, que regula el tejido asociativo, y una serie de compromisos internacionales de los cuales Túnez es parte. Asimismo, se hizo un llamamiento a las fuerzas democráticas y de la sociedad civil para impulsar una movilización que visibilice la responsabilidad del gobierno en el deterioro del espacio cívico, dado que la LTDH no es la única ONG afectada: también han sido suspendidas organizaciones como Mujeres Democráticas y el Foro de Derechos Económicos y Sociales.