Las primeras elecciones democráticas en Túnez crearon en 2011 una Asamblea Constituyente con la potestad de elegir a la jefatura del Estado y del Gobierno, fiscalizar al poder ejecutivo y redactar la nueva Carta Magna. Esta última, establecida y sancionada en 2014 marcó un hito histórico y sin precedentes en la región.
Este último año la Constitución tunecina continuó avanzado y se ha colocado a la vanguardia de las demandas de ciertos sectores de su sociedad. En particular, las mujeres tunecinas fueron ganando un espacio cada vez mayor y su demanda por la igualdad de género logró plasmarse en ciertas victorias legislativas. Una de ellas fue la aprobación de una ley para prevenir y castigar todo tipo de violencia contra las mujeres, suprimiendo artículos como el 227 bis del Código Penal, que permitía al violador de una menor evitar una pena de cárcel si se casaba con la víctima, o la supresión de decretos como el de 1973 que prohibía el matrimonio de las mujeres musulmanas con hombres de otra religión. Inversamente, la Carta Magna fue sufriendo reveses en otros ámbitos. Un éxito al inicio proceso de democratización como fue la creación de una Comisión Nacional de Investigación de Casos
de Corrupción y Malversación, ha sido empañado este año tras la aprobación de la “ley de reconciliación administrativa” que archiva todos los procesos judiciales abiertos contra funcionarios por delitos de corrupción cometidos antes de la Revolución de 2011. Por otro lado, en materia de libertad de expresión, con la aprobación del borrador de la ley de “protección de las fuerzas de seguridad” se correría el riesgo de legalizar los crímenes de las fuerzas de seguridad, quienes podrían en una movilización, por ejemplo, actuar de forma desproporcionada sin rendir cuenta al poder judicial.
Los desafíos en materia legislativa, las alarmantes cifras de desempleo y de inmigración juvenil hacia Europa y la inestabilidad económica, desafían el proceso de consolidación democrática. Pero aún pese a dichas inestabilidades, Túnez continúa posicionándose en la región como el Estado árabe más avanzado en términos democráticos.
PAULA BERDINI BARBERO
Observatorio Región MENA