El jueves 17 se llevó adelante una Conferencia Virtual entre las potencias aliadas del Líbano, organizada por Francia, para brindar apoyo al Ejército. El comandante de las Fuerzas Armadas, el General Joseph Aoun, aseguró que la crisis económica que atraviesa Líbano está afectando considerablemente no solo las misiones operativas, sino también la moral de los soldados. El sueldo de los mismos disminuyó casi un 90%, ganando un promedio aproximado del equivalente a 80 dólares norteamericanos (al cambio no oficial), lo que llevó a muchos soldados a dejar sus puestos o tener que buscar otros trabajos.
El Ejército libanés es considerado una de las únicas instituciones que generan confianza en el país gracias a su neutralidad, ya que cuenta con un amplio apoyo de distintos grupos religiosos y facciones políticas importantes. Aoun lo reconoció como el único garante de la seguridad y estabilidad que tiene el país. Sin embargo, advirtió que, si la crisis económica no mitigaba, llevaría al colapso de las instituciones estatales, incluidas las Fuerzas Armadas.
En marzo el comandante ya había aparecido en los medios contando la situación que atravesaba la institución y cuestionando la falta de iniciativa por parte de los políticos para formar un nuevo gabinete para así hacer frente a la crisis. El martes pasado a la conferencia, salió nuevamente a los medios a anunciar que se veía obligado a pedir ayuda a los aliados occidentales. 7 A raíz de la reunión, los países se comprometieron a brindar, entre otras cosas, alimentos, suministros médicos e incluso combustible, aunque no se les pidió dinero directamente para los salarios. Además, según declararon diplomáticos a la agencia de noticias Reuters, se comprometieron a realizar la ayuda de manera directa con el Ejército y no a través del gobierno.