El conflicto y el caos parecen nunca terminarse en el país árabe. Esta vez, los enfrentamientos se han producido al interior de la coalición anti houti, entre la facción separatista sureña de Yemen, nucleada en el Consejo de Transición del Sur (CTS), patrocinadas por Emiratos Árabes Unidos, y las tropas oficiales de Hadi, apoyadas por Arabia Saudita.
Hasta 1990, el actual Yemen estaba conformado por dos países. Desde su unificación, los sectores sureños sienten que han sido excluidos y su voz no ha sido tenida en cuenta. Aunque en 2015 decidieron formar parte de la coalición oficialista en la lucha contra los huties, consideran que una vez más no fueron incluidos a la hora de conformar el nuevo gobierno y nuevamente fueron relegados.
El enfrentamiento llegó a su punto culmine cuando el CTS tuvo el control de la ciudad de Aden. Aunque finalmente abandonaron las instalaciones del gobierno a pedido de Arabia Saudita, aún controlan los campamentos militares situados en las cercanías de la ciudad, conservando el control efectivo de la misma. No conformes con ello, han avanzado sobre los campamentos oficialistas en Zinjibar, a 60 km.
Estos choques aumentan la fragilidad de la coalición liderada por Riad, y ponen en duda 8 la alianza saudí-emiratí. Esta situación ha abierto el juego a nuevos actores internacionales, complejizando más el panorama. Este es el caso de Rusia, quien silenciosamente ha aumentado su capacidad de influencia, al ser un interlocutor válido para la mayoría de las partes. Se ha convertido en el único canal de diálogo internacional para los houties y el CTS cree que un acercamiento le permitiría visibilizar sus reclamos a la comunidad internacional y ayudarle re direccionar las conversaciones de paz hacia un acuerdo más favorable para sus pretensiones de autogobierno
https://www.aljazeera.com/news/2019/08/fresh-clashes-separatists-government-yemen- south-190820143248635.html
https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2019/08/russia-yemen-ksa-uae-houthis.html