La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) anunció la suspensión de la distribución de alimentos en la ciudad de Rafah, al sur de Gaza, citando la falta de suministros y la creciente inseguridad en la región. Según la UNRWA, sólo siete de sus 24 centros de salud están en funcionamiento en la actualidad. Además, durante los últimos diez días, tales centros no han recibido ningún suministro médico debido a los cierres e interrupciones en los cruces de Rafah y Kerem Shalom.
La situación se agrava debido a la operación militar israelí en curso en el este de Rafah, que ha dejado inaccesibles tanto el centro de distribución de la UNRWA como el almacén del Programa Mundial de Alimentos en la ciudad. Mientras tanto, Israel continúa su ofensiva en la Franja de Gaza, ignorando las llamadas de la comunidad internacional, incluida una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que exige un alto el fuego inmediato en el enclave.
Desde octubre, más de 35.600 palestinos han perdido la vida y casi 79.900 han resultado heridos - en su mayoría mujeres y niños-, como resultado de los ataques, y con Hamás en el centro de los enfrentamientos. A más de siete meses del inicio de la ofensiva israelí, vastas zonas de Gaza yacen en ruinas, mientras el bloqueo de alimentos, agua potable y medicinas sigue paralizando la vida cotidiana de los habitantes de la región.
Estas condiciones han llevado a que Israel sea acusado de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). La misma ha instado al Estado judío a comprometer a sus fuerzas para que no cometan actos de genocidio, y a tomar medidas inmediatas a fin de garantizar la asistencia humanitaria necesaria a los civiles en Gaza.