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FRAME 01/14 · 19 de septiembre de 2024

En este Explosiones en Líbano amenazan esfuerzos de paz

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Fotografía · IREMAI Derechos reservados
19 de septiembre de 2024 7 min Medio Oriente 1.504 palabras
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La comunidad internacional busca una salida pacífica

En medio de la creciente preocupación por la violencia transfronteriza entre Israel y Hezbollah, Amos Hochstein, asesor de la administración Biden, llegó a Tel Aviv para intentar encontrar una solución política. Asimismo, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, visitó la capital libanesa en el marco de su gira por Medio Oriente, donde mantuvo conversaciones con funcionarios del gobierno con el objetivo de impulsar

las negociaciones para un alto al fuego en Gaza.

Reino Unido ha renovado la presión sobre el gobierno libanés para que firme un memorándum de entendimiento que permitiría a Londres acceder militarmente al suelo libanés sin restricciones, con el fin de evacuar a sus ciudadanos y prestar asistencia humanitaria en caso de guerra. El gobierno

libanés ha señalado que dicho pedido constituye una violación a su soberanía.

Además, se lanzaron folletos sobre Wazzani, un pueblo fronterizo del Líbano, instando a los residentes a evacuar la zona. Según informó el ejército israelí, la acción fue realizada por una brigada

que actuó sin autorización.

Declaraciones antes de los acontecimientos

El primer ministro israelí declaró el 17 de septiembre que los objetivos de guerra se han ampliado y considera necesario un cambio en la seguridad de la zona, advirtiendo que una operación militar en el norte, destinada a devolver a unos 60.000 colonos a la región fronteriza, es inminente. En esta misma línea, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, aseguró que la posibilidad de una solución diplomática a la situación en la frontera norte se está volviendo más improbable: ‘’Hezbollah

continúa uniéndose a Hamás, la dirección es clara’’.

Hezbollah sostiene que sus operaciones no se detendrán hasta que termine la guerra en Gaza. El subsecretario general de Hezbollah, Naim Qassem, declaró que ‘’si piensan que tal guerra permitirá que 100.000 personas desplazadas regresen a sus hogares… emitimos esta advertencia: prepárense para lidiar con cientos de miles de desplazados más’’. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores del Líbano, Abdallah Bou Habib, declaró que Israel planea continuar atacando al Líbano,

independientemente de si se alcanza o no un alto al fuego.

Explosiones masivas y simultáneas de beepers en el sur del Líbano

El 17 de septiembre se produjeron explosiones remotas a gran escala de localizadores de personas portátiles (o pagers, en inglés) entre miembros del grupo chií libanés utilizados para comunicarse.

Las detonaciones de los artefactos duraron aproximadamente una hora y tuvieron lugar en el sur

del Líbano, en los suburbios del sur de Beirut conocido como Dahiyeh y en el valle oriental de la

Bekaa, todos ellos bastiones de Hezbollah.

Las explosiones resultaron en cerca de tres mil personas heridas, entre los que se encuentra el embajador iraní en Líbano, Mojtaba Amani, y más de treinta fallecidos. Las detonaciones se produjeron después de que sonaran los dispositivos, lo que hizo que los combatientes y médicos pusieran las manos sobre ellos o se los llevaran a la cara para comprobar sus pantallas. Las explosiones fueron contenidas, afectando a la persona que llevaba el localizador o la que estaba más cerca de él. Entre los fallecidos se encuentran los hijos de dos legisladores de Hezbollah en Líbano, así como la hija de un miembro del grupo. El Ministerio de Salud libanés lanzó un llamado

de emergencia a los profesionales sanitarios ante el gran número de heridos.

Al día siguiente, el 18 de septiembre, se produjo una nueva oleada de explosiones que

comprometieron walkie-talkies, dejando un saldo de nueve personas y más de trescientos heridos.

Infiltración de Mossad: dispositivos electrónicos de Hezbollah manipulados

Israel es reconocido por sus avanzadas capacidades en inteligencia y guerra electrónica, tanto en el ejército como en sus agencias civiles. Esta ventaja tecnológica ha obligado a Hezbollah a tomar medidas, como sustituir los teléfonos móviles por estos dispositivos localizadores, una estrategia que consiste en la utilización de baja tecnología adoptada desde hace tiempo para evitar el rastreo por parte de los sistemas de inteligencia israelíes. Además, fuentes de Hezbollah informaron que los equipos que utilizan son de última generación y habrían sido adquiridos recientemente. Tras el informe del New York Times que señalaba a la compañía taiwanesa Gold Apollo como la fabricante de los dispositivos, la empresa emitió un comunicado aclarando que los radios fueron fabricados por su socio húngaro, BAC Consulting, con sede en Budapest. Gold Apollo asimismo destacó que mantiene una relación a largo plazo con esta última, la cual utiliza su marca para la producción de

los dispositivos.

Las teorías en relación con cómo habría logrado el Mossad llevar a cabo esta operación son varias e inconclusas. SMEX, una organización libanesa de defensa de los derechos digitales, declaró a Reuters que Israel podría haber aprovechado un punto débil del dispositivo para hacerlo explotar, o que los localizadores podrían haber sido interceptados antes de llegar a Hezbollah y manipulados

electrónicamente o implantados con un artefacto explosivo.

Según informó Reuters, citando a una fuente de seguridad libanesa de alto nivel, el Mossad habría

insertado pequeñas cantidades de explosivos (pentrita) en 5.000 buscapersonas fabricados en

Taiwán, que Hezbollah había adquirido meses antes de las explosiones. Este hecho revela un alto grado de sofisticación técnica y sugiere la intervención de una agencia de inteligencia estatal. En apoyo a lo expresado, el analista político y militar Elijah Magnier declaró a Al Jazeera que los buscapersonas comprados por Hezbollah estuvieron en posesión de un tercero y almacenados en un puerto durante tres meses, a la espera de autorizaciones. Durante este tiempo, el Mossad habría logrado interceptar los dispositivos antes de que fueran entregados al grupo libanés, permitiendo

comprometer su seguridad.

Existen antecedentes de la utilización de explosivos en dispositivos personales por parte del servicio de inteligencia israelí para atacar a sus enemigos. Además, han demostrado la capacidad de insertar

‘’códigos maliciosos’’ en estos aparatos, provocando que se sobrecalienten y exploten.

Últimas declaraciones de Hezbollah

El Ministerio de Asuntos Exteriores del Líbano calificó las explosiones como un “ciberataque israelí sin precedentes” y advirtió que podrían ser un presagio de un conflicto más amplio en Oriente Medio. El ministro de Información sentenció que el ataque era un atentado contra la soberanía del país. Hezbollah declaró que sus operaciones contra Israel continuarán con normalidad, reiterando su promesa de responder al ataque terrorista israelí a gran escala contra el Líbano. La resistencia libanesa afirmó: "Continuará hoy, como en todos los días pasados, sus operaciones para apoyar a Gaza, su pueblo y su resistencia, y para defender al Líbano, su pueblo y su soberanía. Este camino es continuo y separado del ajuste de cuentas que el enemigo criminal debe esperar después de la masacre que cometió contra nuestro pueblo, nuestras familias y nuestros muyahidines. Lo que sucedió ayer aumentará nuestra determinación de continuar en el camino de la yihad y la

resistencia".

Hezbollah, que había quedado brevemente desorganizado por la ofensiva israelí, lanzó un ataque con cohetes contra posiciones de artillería israelíes, marcando el primer ataque contra su

archienemigo desde las explosiones.

Reacciones internacionales

Rusia calificó la agresión como un “ataque terrorista” y pidió una investigación y el castigo a “todos los culpables”. Además, instó a las partes a actuar con responsabilidad: "Llamamos a todas las partes implicadas a la contención y a evitar pasos que amenacen con una mayor desestabilización de la

situación político-militar en Medio Oriente".

Por su parte, Siria acusó a Israel de cometer un "crimen sangriento". A través de un comunicado,

Damasco expresó "total solidaridad con el pueblo libanés" e instó a la comunidad internacional a

condenar lo que calificó de "agresión sionista". "Esta agresión terrorista refleja el deseo de Israel de expandir la guerra y su sed de derramar más sangre", añadió el Ministerio de Exteriores. Por otro lado, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, criticó a los países occidentales, en especial a Estados Unidos, por su apoyo a Israel y atribuyó las explosiones al Estado judío, asegurando que se trataba del “colmo de la criminalidad”. “Este incidente demostró una vez más que, aunque los países occidentales y los estadounidenses afirman que están buscando un alto al fuego, en la práctica apoyan plenamente los crímenes, las matanzas y los asesinatos ciegos del régimen

sionista”, dijo el mandatario reformista en la reunión del gabinete.

Hasta el momento, Israel no ha reconocido oficialmente la responsabilidad de las explosiones. Sin embargo, el ministro de Defensa aseguró que su país se dirige hacia una "nueva fase" de la guerra

en Gaza y que el foco se traslada ahora a la frontera norte.

Asimismo, diplomáticos de alto rango de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia se reunirán el 19 de septiembre en París para discutir las crecientes tensiones. La reunión tendrá lugar mientras aumentan los temores de una guerra total que envuelve a la región, con el conflicto arrasando en Gaza y después de dos días de artefactos explosivos en el Líbano, un ataque sin precedentes que Hezbolllah ha atribuido a Israel.

Palabras clave: Israel – Líbano – Hezbollah – explosiones

Fuentes

thecradle.co thecradle.co france24.com thecradle.co france24.com aljazeera.com thenationalnews.com reuters.com

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