El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó la noche del 2 de noviembre el ataque suicida contra el hospital militar Sardar Mohammad Daoud Khan, situado en el centro de Kabul en el que unas horas antes al menos 25 personas murieron y otras 40 resultaron heridas.
"Cinco caballeros del martirio se han lanzado hoy contra un hospital militar de la milicia apóstata talibán en el centro de Kabul", afirmó la organización yihadista en un comunicado difundido por sus canales de propaganda en Telegram.
Según el relato de los hechos del EI, la acción comenzó con un terrorista suicida que hizo estallar un cinturón de explosivos frente a la entrada del hospital. A la vez, otro atacante mató al guardia del centro sanitario y le arrebató su fusil, tras lo cual "otros tres suicidas irrumpieron en el edificio del hospital y atacaron a miembros de los talibán con ametralladoras y granadas de mano". Por último, se resguardaron en el edificio y se enfrentaron a tiros con las patrullas que llegaron a por ellos, además de hacer explotar un coche bomba durante estos choques, según la versión relatada por el EI.
"Los choques continuaron hasta que los suicidas murieron después de haber causado un gran daño contra los soldados de la tiranía que alcanzó decenas de muertos y heridos", aseguró el EI, frente al anuncio de los talibán de que dos de los seis terroristas fueron atrapados con vida.
Desde que los talibán se hicieron con el poder el pasado 15 de agosto, el EI ha reivindicado ataques 2 en al menos ocho de las 34 provincias afganas, algunos de ellos con decenas de muertos, como el perpetrado contra el aeropuerto de Kabul que dejó 170 víctimas mortales o dos contra sendas mezquitas chií con 80 y 60 muertos, respectivamente. La violencia evidenciada por el EI en Afganistán tiene en alerta a todos los líderes de la región de Medio Oriente y Norte de África (MENA) que temen por un pronto resurgimiento del grupo dentro de sus fronteras.