El miércoles 8 de julio, el Secretario de Estado de EE.UU, Mike Pompeo, anunció que incluirán al Chipre Griego en su “Programa Internacional de Educación y Entrenamiento Militar 2020”. Pompeo aseguró que financiara el entrenamiento militar para la República de Chipre como parte de una creciente “relación de seguridad” entre los dos países.
Cabe destacar que desde 1974 la isla está dividida, en un gobierno turcochipriota en el norte y una administración grecochipriota en el sur, después de un golpe militar destinado a la anexión de Chipre por Grecia. Bajo estas circunstancias, la participación del programa sólo incluye a la parte sur de la isla, dejando fuera a Chipre del Norte, el cual solo es reconocido como país soberano por Turquía. Está decisión por parte de EE.UU, produjo una reacción por parte de Turquía, su aliado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la cual criticó fuertemente este accionar, remarcando que sólo aumentará las tensiones entre ambas partes de la isla.
Por su parte, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores Turco, expresaron que “las iniciativas que no respetan el equilibrio entre las partes no contribuirán a establecer un ambiente seguro en la Isla, ni ayudarán a mantener la paz y la estabilidad en el Mediterráneo Oriental”. 2 Es posible que esta iniciativa tenga un impacto negativo en la región, tal como señaló Omer Celik, portavoz del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), a través de la red social Twitter, en donde aseguró que “cualquier paso que trate a ambos lados de la isla de manera desigual va en contra de la ley y la justicia" y agregó que los enfoques que favorecen solo a los grecochipriotas hasta ahora han fallado y la decisión de Estados Unidos tampoco dará ningún fruto.