Estados Unidos aumenta la presión contra el régimen sirio a través de sanciones. “Hoy comenzamos una campaña sostenida de sanciones contra el régimen de Assad bajo la Ley César, que autoriza severas sanciones económicas […]” comenzaba el tweet del Secretario de Estado, Mike Pompeo, quien fue el encargado de comunicar la decisión.
La estrategia de la administración Trump para el escenario sirio es clara, evitar el envío de más tropas estadounidenses al territorio. La medida busca presionar, no sólo al régimen, sino también a quienes considera aliados internacionales, como Irán y Rusia. Las sanciones van desde restricciones de viajes hasta medidas financieras y afectan a personas y compañías extranjeras que comercialicen con el régimen de Damasco, siendo ésta la principal novedad.
Bajo el argumento de la necesidad de una solución pacífica de acuerdo a la resolución 2254 del Consejo de Seguridad, aseguran que, a futuro, habrá nuevas sanciones. Rusia, Irán y Turquía apuestan al proceso de Astaná para lograr la solución pacífica de la situación.
Estados Unidos no es el único país extra-regional en donde se decidió sobre la familia Al Asad. El 8 miércoles 17 de junio Rifaat el Asad, tío del líder sirio, Bashar al Asad, fue condenado a cuatro años de cárcel y a la incautación de su enorme patrimonio valuado en 90 millones de euros por lavado de dinero, y enfrentará otro juicio en España. A pesar de ser opositor al gobierno de su sobrino, es sumamente significativo, ya que es la primera vez que la familia al Asad se enfrenta a una sentencia.
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