El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dicto un duro fallo referido a las medidas tomadas por el actual gobierno turco contra los líderes políticos pro-kurdos. Nucleados principalmente en el Partido Demócrata de los Pueblos Kurdos (HDP), se habían constituido en la tercera fuerza política, y en 2015 habían impedido que el AKP tuviera mayoría en el parlamento.
El fallo del tribunal fue relativo al caso de Selahattin Demirtas, el co-lider del HDP que lleva dos en prisión acusado de apoyar al partido kurdo armado, el PKK. Demirtas, quien llevó su campaña electoral desde la prisión, está a la espera de varios juicios que deberá enfrentar, en los que de salir culpable podría afrontar cientos de años de prisión.
En la resolución emitida, el tribunal expone que la prisión fue excesivamente prolongada, impidiendo que el líder pudiera ejercer las funciones parlamentarias para las que había sido electo. Además, afirma que la detención tuvo la motivación de limitar el pluralismo político, especialmente en las polémicas votaciones de 2017 y 2018. Finalmente, el tribunal declaró que el gobierno turco debía terminar cuanto antes con esta prisión preventiva y pidió que se suspendiera el proceso de negociación para el ingreso a la UE.
La problemática de fondo comenzó en 2015, cuando naufragó el proceso de paz con el PKK, y que se ha acentuado con deriva autoritaria que Erdogan ha llevado adelante con posterioridad al intento de golpe de estado de 2016. Según el HDP, 53 alcaldes electos fueron encarcelados, un total de 93 despedidos de sus puestos, y unos 6.000 funcionarios y miembros del partido también han sido arrestados.
En este marco, el fallo puede ser trascendental ya que Turquía es uno de los 47 signatarios del Convenio Europeo de Derechos Humanos, lo que hace que sea vinculante jurídicamente.
https://www.aljazeera.com/news/2018/11/european-court-orders-release-kurdish- politician-demirtas-181120093432466.html
https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2018/11/turkey-opposition-crackdown- halts-eu-membership-talks.html