Desde el ataque de Hamas en octubre de 2023, la crisis humanitaria y política ha escalado significativamente. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, instó a Hamás a liberar a los rehenes israelíes y entregar las armas. A su vez, expresó la necesidad de que la ANP tome el control de Gaza a fin de evitar continuar con el “derramamiento de sangre” y restaurar la causa palestina en el plano internacional.
En paralelo, una delegación de Hamás viajó a El Cairo para discutir para abordar “nuevas ideas” para un alto el fuego en la Franja de Gaza. Estas incluyen un alto el fuego de varios años, la liberación mutua de prisioneros, el retiro del ejército israelí y la reconstrucción de Gaza bajo garantías internacionales. Si bien Hamás muestra una flexibilidad inédita, se niega a desarmarse, lo que sigue siendo un obstáculo para un acuerdo con Israel.
La actual posición de Hamás representa una oportunidad para redibujar el futuro de Gaza. Si bien, las iniciativas egipcias y qataríes ofrecen una vía para una tregua duradera, pero el éxito dependerá de concesiones políticas y de la presión internacional para garantizar la implementación de un acuerdo que contemple tanto la seguridad de Israel como la recuperación de Gaza.