En un inusual formato, esta semana tuvo lugar la 75° Asamblea General de las Naciones Unidas. El tradicional evento que convoca cada año a los principales mandatarios del mundo en la ciudad de Nueva York, debió ser reemplazado, como consecuencia del COVID-19, por discursos pregrabados y transmitidos de manera virtual.
Allí, el presidente iraní Hasán Rohaní se dirigió a la comunidad internacional remarcando el sacudón que el Coronavirus ha producido en la gestión de los retos y gobernanza global, declarando que se ha convertido en “el mal común de la humanidad, que es claramente superior a nuestro conocimiento, una plaga universal ha superado las fronteras del poder y la riqueza que habíamos inventado”.
Como era de esperar, no faltó referencia a las sanciones impuestas por los Estados Unidos de manera unilateral. En este sentido, remarcó el perjuicio que éstas implicaron al dificultar el acceso de Irán a distintos recursos médicos y económicos para paliar las consecuencias de la pandemia. Evocando la imagen del ciudadano estadounidense muerto a manos de la policía, George Floyd, expresó que resulta familiar para los iraníes que "instantáneamente reconocimos el pie
presionando el cuello como el pie de la arrogancia en el cuello de las naciones independientes".
Frente a las próximas elecciones en dicho país, expresó que “Cualquier Administración
5 estadounidense después de las próximas elecciones no tendrá más remedio que rendirse a la resistencia de la nación iraní”.
Palabras clave: Irán, Hasán Rohaní, Asamblea General