A comienzos de este año el precio del petróleo, tanto del WTI (West Texas Intermediate) como del Brent (Punto de referencia utilizado para el mercado mundial petrolero de Europa y la región de Medio Oriente y el Norte de África), había alcanzado valores considerablemente bajos si tomamos como referencia lo que fue el año 2022 para dicho sector. El WTI cerró enero del 2023 con una cotización de 80,11 dólares por barril (DPB) y el Brent 84,49 dpb. A la fecha del 18/09/23 dichas cotizaciones son de 91.08 dpb del WTI y de 94,56 dpb del Brent. La pregunta es: ¿A qué se deben
estos aumentos en los precios de este sector?
La incertidumbre propia de este sector sobre sus determinantes de oferta y demanda se ve muy fuertemente relacionada a las políticas de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Dicho grupo de presión ha decidido, en abril del 2023, que a partir de mayo comenzaría a aplicar la medida del recorte en su producción de más de 1 millón de barriles diarios de petróleo,
con el fin de paliar esta tendencia a la baja que estaba teniendo el precio de este commodity.
Esta medida logró el cometido de la organización: subir al menos momentáneamente el precio del petróleo tanto del Brent como del WTI. Los meses de junio, julio, agosto y lo que va de septiembre del 2023 se han experimentado un incremento constante en el valor de dicho commodity y se espera
que esta tendencia continúe.