Después de dos meses de relativa calma, se han registrado ataques desde Irak hacia una base militar estadounidense en Siria. Esta base, utilizada como un bastión antiyihadista y con la presencia de múltiples miembros de una coalición internacional, fue el blanco de un ataque con cinco cohetes lanzados desde un lanzacohetes situado en la parte trasera de un camión en la ciudad de Zummar, en el norte de Irak, cerca de la frontera con Siria. Las fuerzas de seguridad iraquíes acusaron a elementos al margen de la ley de ser responsables del ataque, negando toda implicación oficial.
Este incidente marca el primer ataque a gran escala contra las tropas de la coalición lideradas por Estados Unidos después de semanas de relativa tranquilidad. Sin embargo, en los últimos meses se han producido ataques frecuentes contra soldados, drones y establecimientos estadounidenses en Medio Oriente, muchos de ellos perpetrados desde Irak por facciones armadas proiraníes.
Horas después del ataque, el camión utilizado para lanzar los cohetes estalló en llamas debido a una explosión de cohetes no disparados, mientras aviones de guerra sobrevolaban la zona. Se ha determinado que el camión fue destruido por un ataque aéreo, aunque los responsables del lanzamiento de los cohetes aún no han sido identificados.
Es importante destacar que este ataque se produjo un día después de que el Primer Ministro de Irak, Mohammed Shia al-Sudani, regresara de un viaje a Washington, durante el cual se reunió con el presidente Joe Biden en la Casa Blanca.