Décadas de guerras, sanciones e inestabilidad llevaron a una situación de escasez de energía en Irak. Consecuentemente, se produjo una gran dependencia del gas iraní, cuyas importaciones satisfacen un tercio de las necesidades energéticas del país.
Actualmente, ante la falta de pago de facturas pendientes de gas, Irán decidió cortar el suministro. Frente a este panorama, y la imposibilidad de realizar el pago, Irak se encuentra en una situación de gran vulnerabilidad. El resultado ha sido la escasez de energía a lo largo del país, que ha derivado en sucesivos cortes. Esto resulta particularmente peligroso en meses de verano, dónde las altas temperaturas hacen de la electricidad un elemento de primera necesidad.
Si bien la escasez de suministros ha sido un problema de larga data en Irak, esta problemática preocupa a las autoridades, quienes afirman estar buscando una rápida solución. Debemos tener presente que, en más de una ocasión, la falta de servicios básicos ha sido el detonante de protestas masivas, que sobrepasaron al gobierno y paralizaron su actividad.
Palabras clave: Irán, Irak, gas, electricidad