Irán tiene un 2017 marcado por el intento de afianzar su posición en la región y profundizar su inserción internacional. Rohaní junto a su canciller Zarif, llevan adelante una estrategia internacional buscando socios dentro y fuera de la región e intenta darle consistencia al rol de potencia regional, expectantes de ser reconocidos como un actor racional, fiable e indispensable en las mesas de negociación.
En un Medio Oriente convulsionado, Irán busca no quedar excluido y hacer frente a las amenazas mediante una estrategia de balance externo. En ese sentido, continúa su apoyo a Siria e Iraq en su lucha contra Estado Islámico y grupos rebeldes, pensando ya en la reconstrucción de estos países y, afianzó lazos con Turquía, armonizando sus posiciones sobre la cuestión Kurda y Siria, donde junto a Rusia lograron avances políticos importantes. En el Golfo, busca mantener buenas relaciones con Omán y Qatar, a quien mostró su apoyo luego del bloqueo saudita. Con respecto al Líbano y a Yemen, mantuvo el apoyo a Hezbollah y a los Hutíes. En Asia Central y el Cáucaso, Irán firmó acuerdos con los países de litoral Caspio, Azerbaiyán y Afganistán, sumados a la visita de oficiales militares de Pakistán.
En el ámbito extrarregional, Irán se focaliza en dos objetivos: obtener inversiones y conseguir el aval del resto de los firmantes del Acuerdo Nuclear para que presionen a Estados Unidos (EUA). Irán continúa con el empujón heredado del 2016 consiguiendo acuerdos millonarios con empresas líderes como las francesas Total SA, Groupe Renault y Peugeot Citroen, la alemana Siemens y la surcoreana Hyundai Rotem. La economía comienza a despegar, pero muchas empresas temen sufrir sanciones de EUA. A pesar de que Trump no certificó el Acuerdo Nuclear, Irán obtuvo el respaldo del resto de los firmantes. La respuesta fue concisa: “Irán no será el primero en violarlo”.
Un año con fuertes expectativas de la diplomacia iraní y no falto de desafíos. Logró obtener peso en la lucha contra-hegemónica frente a Arabia Saudita y ser reconocido como una potencia regional que se ajusta al derecho internacional. A dos años de la firma del Acuerdo Nuclear, Irán es reconocido en el rol que hace mucho tiempo le pertenecía, siendo hoy indispensable para la solución de los problemas en la región.
MARTÍN BETTATI Y JONATÁN CARNÉ
Observatorio Región MENA