El pasado domingo 3 de agosto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aprobó la creación de un Consejo de Defensa, con el objetivo de fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas del país. La iniciativa se adoptó en un contexto de tensión entre la República Islámica e Israel, luego de más de 40 días de enfrentamiento, sumado al ingreso formal de Estados Unidos (EEUU) a los ataques. El punto de inflexión habría sido el día 13 de junio, cuando Israel atacó gran parte de la infraestructura nuclear iraní, provocando, además, la muerte de varios altos mandos militares y científicos nucleares.
Pese a la tregua propuesta por el presidente norteamericano, Donald Trump, el comandante en jefe del Ejército iraní, el general de división Amir Hatami, afirmó que las amenazas israelíes no habían cesado, y aseguró que Irán permanece plenamente preparado para responder ante un potencial ataque en el futuro próximo.
El impulso hacia la creación del Consejo de Defensa es parte de una nueva estrategia militar de Irán. Su aprobación se enmarcó en el capítulo 13 del artículo 176 de la Constitución Nacional, que establece que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional tiene la autoridad de formar subconsejos, de acuerdo a sus funciones específicas. “El Consejo de Defensa revisará de manera centralizada los planes de defensa y el fortalecimiento de las capacidades de las Fuerzas Armadas”, anunció la secretaría del organismo.
La nueva entidad estará integrada por los jefes de los tres poderes del Estado, los comandantes de las Fuerzas Armadas y ministros relacionados. Asimismo, su dirección recaerá en el presidente de la República Islámica, Masoud Pezeshkian. No obstante, para oficializar su puesta en marcha, se requiere la aprobación del Líder Supremo, Ali Khamenei, quien tiene la última palabra en todos los temas claves relacionados con la política exterior y de defensa.