La justicia israelí imputó formalmente a Bassan al Saadi cuyo arresto dio pie, a principios de agosto, a una escalada militar y a una operación ísraelí sobre la Franja de Gaza. Al Saadi fue identificado como una de las figuras claves de la Yihad Islámica en Cisjordania. Es acusado por cometer delitos en colaboración con una organización ilegal, incitar a la violencia y colaborar con el "enemigo".
Pocas horas después de esta decisión, la Yihad Islámica Palestina (YIP) celebró varios actos para homenajear a los milicianos fallecidos luego de la escalada militar. Durante los mismos, el portavoz de YIP en Gaza, Tariq Selmi, condenó hoy los pasos tomados por Israel contra Al Sadi y aseguró que estos solo eran "un intento de ganar tiempo" ante sus demandas.
El grupo extremista sostiene que la excarcelación de Al Saadi fue una de las condiciones para llegar al alto al fuego, y ha amenazado con reanudar el lanzamiento de misiles si no se cumple con su demanda. Sin embargo, el tribunal ha acordado que la detención provisional se prorrogue al menos hasta el 28 de agosto, después de que la defensa haya pedido unos días para estudiar las pruebas presentadas.