El yihadista El Shafee Elsheikh, considerado uno de los 4 soldados más relevantes de ISIS (Estado Islámico por sus siglas en inglés) y por ello bautizado como uno de los “Beatles” de la organización, fue juzgado por la justicia de Estados Unidos y sentenciado a cadena perpetua por secuestro y decapitación de cuatro ciudadanos estadounidenses entre 2012 y 2015.
Los periodistas James Foley y Steven Sotloff, y sus cooperantes Peter Kassig y Kayla Mueller fueron las cuatro víctimas por las cuales se acusa a Elsheikh. Foley, Sotloff y Kassig fueron decapitados en el año 2014, mientras los terroristas grababan los asesinatos para su posterior difusión. Es importante recalcar que este tipo de videos tenían un papel sumamente relevante en la estrategia propagandística de ISIS. Por otro lado, Mueller fue secuestrada para ser esclava del en ese entonces líder de ISIS, Abu Bakr Al Baghdadi. La cooperadora fue asesinada y su cuerpo nunca fue encontrado.
Los “Beatles” eran un grupo particularmente cruel dentro del ISIS. Sometían a sus prisioneros a torturas, abusos, privación de alimentos, y ejecuciones. Varios testigos durante el juicio pudieron confirmar que efectivamente estos eran los procedimientos llevados adelante por el grupo, cuyo rasgo distintivo además de su modus operandi, es que tenían acento inglés, por lo que la investigación se dirigió a investigar ex ciudadanos ingleses que se unieron a las filas de la organización. 6 La importancia de este juicio radica en que “este es uno de los casos de terrorismo internacional más importantes que se han llevado a juicio. Se trata de algunos de los actos terroristas más bárbaros jamás vistos, llevados a cabo con una crueldad y brutalidad escalofriantes” señaló Richard Smith, director del mando antiterrorista de la policía londinense.