El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) decidió respaldar, el pasado 20 de febrero, la decisión de Arabia Saudita de cancelar el envío de una donación de US$ 3 billones en concepto de ayuda militar al gobierno libanés, así como de implementar una revisión integral de los vínculos con ese país. La medida fue justificada por Riad como consecuencia de la negativa del Líbano a condenar a Irán por las agresiones a las legaciones diplomática y consular sauditas, en las reuniones extraordinarias de enero pasado de la Liga Árabe y de la Organización para la Cooperación Islámica.
Los pormenores de la donación, y la triangulación de la ayuda militar a través de un acuerdo entre Riad y el gobierno francés terminan por revelar, sin embargo, el complejo entramado de intereses que vincula a Arabia Saudita y el Líbano. La medida anunciada a fines de 2013 fue pergeñada por Riad y sus aliados occidentales para fortalecer al ejército
libanés con armamento francés y, en el proceso, detener el involucramiento de Hezbolá en la crisis siria, debilitando al movimiento y permitiéndole a los sectores sunnitas tomar el control político del país. Arabia Saudita buscaba entonces, como ahora, debilitar la influencia iraní en Siria e incrementar la suya propia. Pero el acuerdo nuclear entre las potencias occidentales e Irán (y la consecuente renovación de las relaciones diplomáticas y económico-comerciales), el reciente acercamiento franco-ruso en la Conferencia de Seguridad en Munich, un complejo escenario político y fiscal en la misma Arabia Saudita (debido al colapso de sus ingresos por la depresión mundial de los precios del petróleo), y la incapacidad de lograr el desplazamiento del control de Hezbolá sobre el gobierno libanés, dieron por tierra con la estrategia.
En el Líbano, mientras tanto, los círculos políticos sunnitas ya se mueven para buscar una revisión de la determinación tomada por Riad.
https://www.wsws.org/en/articles/2016/02/22/saud-f22.html
http://www.arabnews.com/middle-east/news/883866
IGNACIO PUNTIN
Observatorio Región MENA
26 de Febrero 2016