Durante la cuenta regresiva, el segundo intento de lanzamiento desde el puerto espacial Etlaq, en Omán, fue abortado a causa de una falla detectada en el hardware del cohete. Sin embargo, es importante destacar que el incidente volvió a poner en foco las capacidades espaciales de Omán, país que incluso se posiciona como pionero regional en esta área. El reino posee el primer sitio de lanzamiento comercial de Medio Oriente, ubicado estratégicamente en el desierto de Duqm por la cercanía con el ecuador, las conexiones logísticas –está próximo a un puerto marítimo importante– y por sus condiciones meteorológicas favorables.
El proyecto de Etlaq se enmarca en el programa espacial del Sultanato para el decenio 2023-2033, el cual prevé la realización de, al menos, 30 lanzamientos en ese período y la construcción de un puerto espacial orbital a gran escala. Si bien Etlaq aún se encuentra en fases de pruebas y sólo puede abordar operaciones comerciales temporales, planea estar en plenas capacidades para el 2027.
No obstante, la excepcional infraestructura de Mascate no le es suficiente para liderar la carrera espacial, ni en el Golfo ni en el resto de Medio Oriente. Por un lado, en la Península, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos también tienen una agenda espacial activa, y ambos vecinos han priorizado el desarrollo de tecnología satelital propia. Además, Abu Dhabi ha captado la atención internacional al emprender misiones científicas tan ambiciosas como la sonda Hope –que orbita Marte y logró realizar un atlas del planeta rojo– y Rashid Rover, una misión lunar aún en desarrollo. Por otro lado, la región cuenta con otros dos países con infraestructuras y dispositivos aeroespaciales muy desarrollados: Israel e Irán. Ambos gobiernos reservan estas capacidades para aplicaciones puramente estatales, de índole científica y militar.
Palabras clave: puerto espacial – satélites – Omán – Arabia Saudita – Emiratos Árabes
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