Desde 2015, Yemen esta inmerso en un crudo conflicto civil internacionalizado, donde el gobierno yemení, junto a Arabia Saudita y una coalición de países árabes-sunitas se enfrenta a los huties, un
grupo norteño que tiene el apoyo – aunque más discreto – de Irán.
En los últimos meses se dieron importantes pasos para concretar un alto al fuego. Esperanzadoramente, la intensidad de los combates se redujo y se avanzaron en otros aspectos, como el intercambio de prisioneros. No obstante, Hans Grundberg, el enviado de Naciones Unidas para Yemen manifestó su preocupación por los recientes eventos. A pesar de los avances, han
continuado los enfrentamientos – aunque reducidos y de menor escala – en las líneas de frente.
Pero, los enfrentamientos han continuado en el área económica. De facto, el país esta dividido, lo que genera numerosos problemas en materia comercial, fiscal y monetaria. El gobierno denunció ataques contra las instalaciones petroleras – bajo control gubernamental, pero ubicadas muy cerca de las áreas en disputa – y que los huties prohibieron la venta gas y otros insumos provenientes de áreas bajo control gubernamental. A su vez, denuncian que los rebeldes han prohibido importar productos por cualquier otro acceso al país que no sea el puerto de Hodeida que esta bajo su control. Debido a que la gran mayoría de la población vive en áreas bajo control rebelde, esto significó una importante merma en los ingresos del gobierno. Como contramedida, el gobierno analiza volver a poner controles y trabas para el acceso al puerto de Hodeida y el aeropuerto de Sana – principales
vías de ingreso al país bajo control hutí.
Sin duda, la desconfianza aun es grande. Mientras que aun resta mucho por avanzar, la pobreza y
las condiciones sociales recrudecen cada día para millones de yemeníes.
Palabras Clave: Yemen, economía, guerra.