La primera gira internacional del presidente turco Recep Tayyip Erdoğan desde su reelección contó con un marcado carácter estratégico e incluyó la visita a tres estados claves del Golfo: Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Qatar. Las relaciones de Turquía con estas monarquías
habían estado marcadas por fuertes tensiones desde los levantamientos de la Primavera Árabe.
Para contextualizar, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdoğan de orientación islamista, acogió con agrado las revoluciones de 2011, mientras que tanto el líder saudí Mohammad Bin Salman (MBS) como el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammad bin Zayed Al Nahyan, vieron a la revolución y a los movimientos islamistas afiliados a la Hermandad Musulmana, como amenazas hacia sus regímenes y la estabilidad regional. Sin embargo, el contexto internacional ya no es el mismo, y las preocupaciones de las monarquías sobre el compromiso de EE.UU. (hoy centrado en la guerra de Ucrania) con la seguridad del Golfo las han llevado a explorar otras opciones y alianzas, entre ellas, Ankara.
Por su parte, Turquía encuentra en la actualidad un fondo de financiación en las petromonarquías y un respiro más que necesario en un contexto económico interno muy delicado. Arabia Saudita fue uno de los grandes colaboradores económicos luego de la catástrofe del terremoto en Turquía a principios de año, mientras que también recibió asistencia financiera por parte de Emiratos Árabes
Unidos y Qatar para ayudar a apuntalar las agotadas reservas de divisa del país turco.
Es en el marco de esta gira que pareciera consolidarse el deshielo: Arabia Saudita acordó comprar el vehículo aéreo no tripulado (UAV) expresando además “determinación" en mejorar la cooperación bilateral en defensa. Por su parte, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos acordaron establecer un "consejo estratégico" para fortalecer sus relaciones de defensa y desarrollar programas conjuntos de producción de defensa. Durante la parada de Erdoğan en Qatar, los dos países reafirmaron su ya extensa asociación, declarando que "ambos países comparten un enfoque
similar en varios asuntos regionales e internacionales".