El Ministerio de Defensa de Irak firmó acuerdos con Francia y Estados Unidos para importar armas avanzadas y fortalecer la artillería que posee el país. La medida se tomó con miras a la lucha contra grupos extremistas, como ISIS.
El gobierno iraquí declaró haber triunfado contra ISIS en el 2017, cuando recuperó los territorios controlados por el grupo. Sin embargo, desde entonces, continuaron existiendo células activas en distintas partes de Irak. Estos elementos remanentes han llevado adelante ataques esporádicos que impiden la consolidación del Estado y acentúan su carácter de weak state.
De modo que, la lucha contra ISIS aún no ha terminado. En efecto, a fines de abril se anunció una nueva fase de operaciones conocida como “Voluntad Sólida”, que busca neutralizar las células terroristas remanentes de la zona, concentrándose en las provincias occidentales.
Es en este panorama dónde toman sentido los acuerdos firmados con Estados Unidos y Francia. Al parecer, las armas de artillería de largo alcance han resultado ser los artefactos más eficientes en la batalla contra el enemigo, y de ahí que se busque aumentar el caudal.
Las autoridades iraquíes se han mostrado optimistas respecto de los resultados de estos convenios, e indicaron que podrían comenzar a ser incluidos en los acuerdos con otros países europeos.