En el marco de la escalada de violencia entre Israel y Palestina, el pasado 17 de mayo, la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado de prensa calificando al movimiento islamista Hamas como agrupación terrorista.
El comunicado titulado “Calificación de Hamas como organización terrorista por la Secretaría General de la OEA” acuso a Hamas de “agresión terrorista ilimitada” y de “sembrar el terror sobre población inocente, sea israelí o palestina”. En este se alude a que “los recientes ataques iniciados por Hamas contra la población civil israelí constituyen indudablemente atentados de naturaleza terrorista”. Asimismo, repudia el “uso inmoral e indigno de niños y mujeres como escudos humanos”, así como “la militarización de zonas residenciales” por parte de Hamas.
En este marco, el comunicado invoca el principio de legítima defensa calificando que la acción isrealí se sustenta en la protección de su pueblo: “El inicio de ataques de esta naturaleza contra un país con un objetivo terrorista claro sobre su población civil hace imprescindible la invocación del principio de legítima defensa por parte de Israel”.
El comunicado finaliza afirmando que “Los atentados de Hamás constituyen un ataque contra la paz y la seguridad de Israel y la región, y hacen imperativo categorizar a Hamás como organización terrorista para la Secretaría General de la OEA”.
La calificación de Hamás como organización terrorista puede tener consecuencias 3 políticas, propiciando eventualmente la votación por parte de los países de la OEA de una resolución de la organización en el mismo sentido.