El pasado lunes 29 de septiembre, los Estados miembro del Consejo de la Unión Europea (UE) acordaron el restablecimiento de sanciones contra Irán por el avance de su programa nuclear. La decisión fue tomada siguiendo el accionar de los países del denominado E3 –Francia, Alemania y Reino Unido-, firmantes del acuerdo nuclear de 2015. La troika europea había reactivado, ya a fines de agosto, el mecanismo de “snapback”, que supone restablecer sanciones internacionales que habían sido levantadas hace diez años.
Las medidas introducidas afectan sectores claves como finanzas y transporte. Entre ellas destacan, por ejemplo, la congelación de activos para personas y entidades iraníes, la prohibición de facilitar fondos o recursos económicos a los sujetos bajo sanción, y hasta el impedimento de viajar a los países miembros para determinados individuos. Además, algunas sanciones impactan directamente sobre el sector de la energía –primordial para el avance de la proliferación nuclear iraní-. Se ha prohibido exportar armas y transferir equipos, artículos o tecnología que pueda utilizarse en enriquecimiento nuclear y programas de misiles balísticos. Asimismo, se restringe la adquisición y transporte de petróleo crudo, gas natural, productos petroquímicos y petrolíferos, junto con servicios relacionados. Respecto al sector financiero, se congelaron activos del Banco Central de Irán y de sus principales bancos comerciales. En el ámbito del transporte, se evitará el acceso de vuelos de mercancías iraníes a aeropuertos dentro de la UE.
Semanas antes, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas había rechazado una resolución propuesta por Rusia y China para prorrogar seis meses más el plazo de negociación con Teherán. Es claro cómo la presión internacional sobre la República Islámica vuelve a aumentar luego de los enfrentamientos con Israel y Estados Unidos. No obstante, la reimposición de sanciones, la UE sostiene que estas medidas coercitivas “no deben ser el fin de la diplomacia nuclear”, y ha propuesto “una solución negociada”.