Con el inicio de agosto, algunas partes involucradas en el Acuerdo Nuclear iraní (la República Islámica, Estados Unidos y la Unión Europea) reanudaron las conversaciones para retornar a la senda de las negociaciones. Este hecho se vislumbra en un informe divulgado por inspectores internacionales que informaron que Irán está expandiendo su enriquecimiento de uranio.
La reanudación de las conversaciones de Viena pareció no incluir la representación de alto nivel de todos los países que formaron parte del acuerdo nuclear de 2015. Consecuentemente, el principal negociador de Irán -Ali Bagheri Kani- se reunió con el mediador de la UE -Enrique Mora-, según informaron medios persas. Al igual que en otras conversaciones, Estados Unidos no conversó por el momento directamente con Irán, sino que ambas partes comenzaron las negociaciones a través de Mora.
A su vez, el mediador europeo también se reunió el jueves 28 de julio con el embajador ruso Mikhail Ulyanov, quien representó los intereses de Moscú en las conversaciones. Iniciadas las negociaciones, Teherán insistió en que se cumpla la condición previa de que Estados Unidos elimine a la Guardia Revolucionaria de la lista de organizaciones terroristas. En suma, el gobierno persa agregó que Irán volvería a encender las cámaras de vigilancia de la Agencia Internacional de Energía Atómica -actualmente apagadas- sólo si Occidente abandona los esfuerzos por investigar rastros “artificiales” de uranio encontrados en sitios previamente no revelados en el país.
Una vez más, pese a la superflua voluntad manifestada por las partes, el acuerdo parece 3 estancarse en un punto muerto, traduciéndose más como un guiño político que como un avance concreto hacia la paz.