IREMAI· GEMO
REPORTE
FRAME 01/14 · 15 de diciembre de 2017

Libia: la puesta en marcha de una solución política frente al caos

Leer la pieza
Fotografía · IREMAI Derechos reservados
15 de diciembre de 2017 2 min Medio Oriente 357 palabras
REPORTE · OBSERVATORIO

Como ya es bien sabido, la inestabilidad institucional es la raíz de la situación crítica que atraviesa Libia, considerada desde hace tiempo como un Estado fallido. Un balance a finales del corriente año vislumbra, no obstante, esfuerzos para remediar tal situación.

Ante la crisis migratoria desencadenada por la descomunal alza del número de refugiados y muertos, ahogados en aguas internacionales, la UE se vio obligada a emprender una política más activa frente a la ruta libia de tráfico ilegal; lo que implicó, por ejemplo, el equipamiento de la guardia costera libia. También afloraron disputas entre ONGs y los gobiernos por el accionar en el Mediterráneo. Recientemente, en conjunto con la Unión Africana, se acordó fortalecer el programa de repatriación de migrantes, dadas las espantosas condiciones de detención de aquellos que quedan atrapados en Libia.

A su vez, desde julio, tomó forma el camino hacia la reconciliación nacional. El presidente francés encabezó la iniciativa para reunir a las dos figuras políticas claves. Haftar y Serraj acordaron el cese al fuego y manifestaron su compromiso de celebrar elecciones en 2018,

lo que posteriormente se tradujo en un plan de acción diseñado por el enviado especial de la ONU, que propone enmendar el infructuoso acuerdo de Sirtaj de 2015. Hasta el momento, las reuniones entre los representantes se llevan a cabo según lo acordado.

No obstante, la economía libia experimentó un gran crecimiento gracias a las exportaciones de petróleo ya que está exenta de los recortes de producción de la OPEP y, si bien las milicias del EI continúan teniendo presencia en el territorio -en mayo, tras el atentado de Manchester, se conoció que el atacante se había radicalizado en bases yihadistas libias- la lucha contra ellas avanza, encabezada principalmente por las fuerzas de Haftar y las norteamericanas.

Sin embargo, la industria del tráfico ilegal de personas, puesta en evidencia múltiples ocasiones, y el entramado de milicias que se disputan el poder matizan las expectativas respecto al incipiente compromiso de superar la división política, ya que la estabilidad de este consenso es aún frágil frente a la dimensión de los obstáculos que ha de enfrentar.

VICTORIA NASURDI

Observatorio Región MENA

#Medio Oriente