Tras el colapso de los esfuerzos que la ONU mantenía desde 2014, tanto EE.UU. y Rusia como los países europeos, africanos y asiáticos que manifiestan su apoyo a una u otra facción, encuentran dificultades para elaborar los consensos y recomenzar un nuevo proceso político que ponga fin al conflicto armado entre los grupos que se disputan el poder público en Libia. Desde abril de 2019, Haftar, quien conduce el Ejército Nacional Libio (ENL) y controla el este y sur del país, mantiene una ofensiva sobre la capital Trípoli, sede del Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) reconocido por la ONU. Los combates han provocado 443 muertos, 2069 heridos y más de 50.000 desplazados según reportó la OMS.
Si bien la ofensiva del ENL para tomar Trípoli fue exitosamente contenida por las fuerzas del GAN, la violencia y los enfrentamientos han aumentado producto del empleo de fuerza aérea por ambos bandos, dato que no se observaba en anteriores etapas del conflicto libio. Los bombardeos provocaron destrozos en campos de refugiados y migrantes diseminados por la ciudad, empeorando sus ya extremas condiciones de vida ante la falta de contención y provisión de elementos de primera necesidad.
Entre otras autoridades, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, 7 Michelle Bachelet, alertó a principios de mayo sobre la vulnerabilidad a que se ven expuestos los ciudadanos libios producto del bombardeo sobre zonas civiles; consideró urgente crear corredores humanitarios y trabajar por un cese al fuego. Asimismo, se manifestó contra el empleo indiscriminado de armamento por implicar violaciones al Derecho Internacional Humanitario y a los DDHH.
https://www.europapress.es/internacional/noticia-bachelet-pide-corredores-humanitarios- civiles-atrapados-tripoli-20190430151533.html
http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/8/330978/World/Region/Libyas-crisis- Haftar%E2%80%99s-Tripoli-bid.aspx