Este sábado 10 de agosto, tanto el gobierno de Trípoli como el Ejército Nacional Libio, conducido por Haftar y leal al Congreso radicado en Tobruk, aceptaron una breve tregua que permite llevar calma a los ciudadanos del país norafricano durante la celebración de cuatro días de Eid al Adha. Llamada también Fiesta del Sacrificio, es una de las mayores fiestas de la comunidad musulmana. Conmemora la voluntad del profeta Abraham, según el Corán, de ofrendar a su hijo Ismael a Alá, quien finalmente intervino impidiendo el sacrificio.
En Libia, los esfuerzos del Representante Especial de la ONU, Ghassan Salamé, finalmente tuvieron eco. Los puntos acordados implican el cese de enfrentamientos, la prohibición de vuelos de aeronaves militares y de reconocimiento y el traslado de tropas, bajo supervisión de la UNSMIL.
No obstante, Trípoli ha denunciado repetidas violaciones a la tregua, destacándose el lanzamiento de misiles Grad al aeropuerto de Misrata, cerca de la capital, y enfrentamientos entre las comunidades tebu y ahali en Murzuq. Esta localidad sureña es motivo de acusaciones y denuncias a las fuerzas de Haftar frente al Tribunal Penal Internacional por violaciones al Derecho Humanitario, debido al bombardeo del 4 de agosto que dejó como saldo más de 40 civiles muertos. Además, la explosión el mismo
sábado en Bengazi que dejó tres funcionarios de la ONU muertos fue denunciado por el Consejo de Seguridad y la UNSMIL.
Salamé, cuyos esfuerzos parecen estar dirigidos no sólo a las partes, sino también a la comunidad internacional, busca transformar la breve tregua en un alto al fuego permanente que conduzca a una solución política. Sin embargo, denunció que la violencia se ha incrementado y el espectro de operaciones extendido geográficamente, en un conflicto que lleva más de 100000 desplazados.
https://www.libyaobserver.ly/news/unsmil-welcomes-libyan-parties-commitment-truce- highlights-violations
https://www.libyaherald.com/2019/08/10/breaking-hafters-lna-accept-conditional-truce- until-tuesday/