Si bien el mundo árabe ha manifestado su posición con respecto al conflicto palestino-israelí, aún persisten las acciones de apoyo a la causa palestina, las cuales están adquiriendo un carácter cada vez más severo. Ya no bastan solamente las manifestaciones populares en las calles de Túnez y Marruecos, sino que ahora se comienza a exigir que este apoyo se traduzca en hechos concretos. Un ejemplo de ello son los intentos de condenar la normalización de lazos con Israel en los países
del Norte de África.
En el caso de Marruecos, el país estaba en camino de mejorar sus relaciones con el Estado judío. En diciembre de 2020, Estados Unidos anunció un acuerdo de normalización de las relaciones entre Israel y Marruecos, con el objetivo de promover la cooperación económica y avanzar en materia diplomática. Marruecos reconoció oficialmente a Israel y, a cambio, recibió apoyo de EEUU en su reclamo sobre el territorio en disputa del Sahara Occidental. No obstante, con el desarrollo del conflicto entre Palestina e Israel, los manifestantes marroquíes exigen la revocación de los acuerdos que formalizaron estos lazos. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, se condenaron los ataques contra los civiles y se culpó a Israel por la escalada de violencia y su ataque al hospital de
Gaza.
Por otro lado, en Túnez se está debatiendo un proyecto de ley para criminalizar el reconocimiento de la entidad sionista o el establecimiento de vínculos directos o indirectos con ella, estipulando una pena de 6 a 10 años para aquel que cometa tal delito. La propuesta ha recibido una buena respuesta por parte del parlamento y del público, lo cual reafirma la defensa de la causa palestina. Incluso se han notificado ataques a las sinagogas judías como expresión de su descontento con las acciones de
Israel.