Zine el Abidine Ben Alí falleció el jueves en su exilio en Arabia Saudí según se ha anunciado. Hace una semana, su familia informó que había sido ingresado en un hospital en estado grave y, si bien no dieron declaraciones, la agencia de noticias estatal tunecina informó que había sido tratado por cáncer de próstata y por ello mismo hospitalizado.
Como sabemos Ben Ali fue el primero de los autócratas expulsados en los levantamientos que sacudieron a la región del Medio Oriente y Norte de África en 2011. Desde ese año huyó de Túnez con su familia hacia Arabia Saudí, donde la monarquía gobernante le permitió vivir en silencio, rechazando las solicitudes tunecinas de su extradición para ser juzgado en su país. Seis meses después de su huida, un tribunal tunecino lo condenó a él y a su esposa, Leila Trabelsi, a 35 años de prisión y una multa de $ 66 millones después de un juicio en ausencia por malversación de fondos y corrupción. También fue acusado de poseer drogas ilícitas, armas y tesoros arqueológicos robados en sus palacios, así como de ordenar los asesinatos de quienes se oponían a su control del poder durante 23 años.
La noticia de su fallecimiento llega cuatro días después de la celebración de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que han certificado el ocaso de su proyecto político. Abir Musi, la única candidata que defiende su legado obtuvo tan solo el 4% de los
6 votos. Si bien los años posteriores a la revolución han sido duros, con un alto desempleo, crisis económica y retrocesos sociales queda claro que el camino hacia la transición democrática es uno solo, ya no hay marcha atrás.
https://elpais.com/internacional/2019/09/19/actualidad/1568906562_454059.html
https://www.nytimes.com/2019/09/19/world/middleeast/tunisia-ben-ali-dead.html