El pasado 21 de noviembre, el fiscal general de Israel, Avichai Mandelblit, imputó al primer ministro en funciones, Binyamin Netanyahu, por cohecho, fraude y abuso de poder en tres casos de corrupción investigados por la policía a partir de 2015. La decisión del fiscal se fundamenta en las pruebas recolectadas en los tres casos concretos que muestran cómo Netanyahu ha empleado con frecuencia su posición de primer ministro para utilizar los medios de comunicación en su favor a cambio de favores fiscales y empresariales o, simplemente, para recibir lujosos regalos de carácter personal a cambio de exenciones
impositivas.
Si bien Mandelblit fue asesor legal del Gobierno entre 2013 y 2016, esto no le impidió emitir un histórico dictamen. El líder del Likud, se convirtió en el primer jefe de Gobierno en ejercicio acusado de soborno en la historia del Estado de Israel. Cabe destacar que de
ser declarado culpable puede afrontar una condena de hasta 10 años de prisión.
A pocas horas del anuncio de su procesamiento, Netanyahu tituló esta investigación como apresuramiento, motivación política, caza de brujas, recalcando sobre todo, la “tentativa
de un golpe de Estado”.
En el contexto de incertidumbre política que se vive hoy en día en Israel, en torno a la constitución de un gobierno y la posibilidad de terceras elecciones, el partido Kajol Lavan, liderado por Gantz, pidió la dimisión de Netanyahu, señalando que el Tribunal Supremo israelí avala que cualquier ministro procesado no puede seguir ejerciendo su cargo. No obstante, el fiscal general anunció que no hay impedimento para que Netanyahu continúe ejerciendo su cargo, a pesar de las acusaciones de corrupción en su contra. "En la situación de un gobierno de transición, no se puede determinar que el primer ministro
tenga la obligación legal de renunciar", explicó el fiscal general.
https://elpais.com/internacional/2019/11/21/actualidad/1574353973_200330.html
https://israelnoticias.com/gobierno/netanyahu-acusado-soborno-fraude/