El pasado jueves 18 de febrero la explosión de un coche bomba cerca de autobuses que transportaban personal militar causó al menos 28 muertos y 61 heridos en Ankara. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha acusado a organizaciones kurdas de haber realizado dichos ataques, particularmente al grupo armado kurdo-turco del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), así como también a las Unidades de Protección Popular (YPG) de Siria, las cuales han negado toda participación. Ninguna organización ha reivindicado aún la autoría de los atentados.
Este ataque se dio en momentos en que Turquía buscaba apoyos dentro de la comunidad internacional para llevar a cabo una intervención militar en Siria contra el Estado Islámico y las YPG, ante el retroceso de la oposición siria luego de los ataques en Alepo. Sin embargo, no logró que su iniciativa sea respaldada.
El pasado lunes Estados Unidos y Rusia llegaron a un acuerdo de cese de las hostilidades
en Siria, llamando a las partes a firmar y a detener los ataques a partir del día 27 de este mes. Ante estos hechos, Turquía no se ha mostrado optimista respecto del logro de un alto al fuego, y afirmó que, aún si se llevara a cabo dicha tregua, responderá por medio de la fuerza ante ataques de las milicias kurdas de Siria si así fuese necesario.
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/18/actualidad/1455790150_189390.html
http://www.aljazeera.com/news/2016/02/turkey-optimistic-syria-ceasefire-160223135727271.html
NAHIR ISAAC
Observatorio Región MENA
26 de Febrero 2016